“El mensaje a la iglesia en Tiatira”
(Apocalipsis 2:18-29).
Introducción:
A.
En esta lección estudiaremos sobre la carta a
la iglesia en Tiatira.
1.
Fue otra iglesia que comprometió la verdad,
pues toleraba a una mujer llamada Jezabel.
B.
La ciudad de Tiatira estaba situada en un
lugar donde varios valles se juntaban.
1.
Era una ciudad de mucho comercio, pero
también se caracterizó por su idolatría.
2.
Lo que podemos saber de Tiatira lo
necesitamos aprender de recursos secundarios. La información que la Biblia
menciona es muy limitada, la menciona solo dos veces.
a.
Una vez aquí en estos versículos de; (Apocalipsis
2:18-29).
b.
La otra ocasión es en la conversión de Lidia,
ella era de allí; (Hechos 16:14-15).
c.
Pero las dos ocasiones son muy importantes,
en la primera Cristo señala lo que tenía contra la iglesia, y en la otra nos
enseña lo que es necesario hacer para poder ser salvos.
I:-El
origen y la autoridad del mensaje...
A.
Cristo se presenta él mismo como el autor del
mensaje; (2:18).
1.
Se presenta así mismo como el “Hijo de Dios”.
a.
Esto indica su relación con Dios Padre y que
él es Dios también; (1 Jn. 5:20).
b.
También notemos la frase “Hijo del Hombre”
en; 1:13. Esto indica que aunque tomó la forma de hombre, no dejó de ser
Dios; (Heb. 1:5-8; Mateo 4:10-11).
2.
Que tiene “ojos cómo llama de fuego”.
a.
La misma frase la encontramos también en
referencia a Cristo en; (1:14; 19:11-16).
b.
Es figura de su visión penetrante, infinita y
su omnisciencia pues él conoce todo. No tiene necesidad de que nadie le diga
nada; (Juan 2:23-25).
3.
Tenía “sus pies semejantes al bronce
bruñido”, o refulgente como un horno.
a.
El bronce bruñido, o brillante es figura de
su fuerza; (1:15).
b.
Por eso dice la Biblia que
sus enemigos serán puestos bajo sus pies; (1 Cor. 15:25). Y vendrá sobre
ellos el furor de la ira de Dios; (Apoc. 19:15).
II:-El
Señor alaba a la iglesia en Tiatira...
A.
Cristo alaba seis buenas cualidades de ellos;
(2:19).
1.
Yo “conozco tus obras”, buenas o malas él las
conoce, así como su trabajo y esfuerzo.
2.
Su amor a Dios, a su palabra
y por sus hermanos. La buena voluntad, preocupación y disposición para buscar
no lo suyo propio sino los de los demás; (Romanos 12:9-10).
3.
Su “fe” en Cristo y en su
causa, la confianza en Dios y en su palabra; (1 Tes. 1:3; 3:1-3).
4.
Su
“servicio”, su ministerio de benevolencia, su amor genuino en acción; (Heb.
6:9-10).
5.
Su “la paciencia”, o perseverancia ante
grandes dificultades, la habilidad de soportar bajo presión. Así como lo
hicieron los de Tesalónica; (1 Tes. 2:14-16).
6.
Finalmente alaba su crecimiento, les dice
“tus obras postreras son más que las primeras”. El Señor menciona con estas
palabras el resultado de las virtudes mencionadas de la iglesia en Tiatira, las
últimas obras de ellos había sido más numerosas que las primeras. Esto me
recuerda otra vez lo que dice la Biblia de la iglesia en Tesalónica; (1 Tes.
1: 6-8; 3:6-8).
III:-Cristo
señala las cosas que tenía contra ellos...
A.
La iglesia tenía cosas muy buenas, pero malas
también y Cristo los amonesta; (2:20-21).
1.
Así como el Señor reprendió a la iglesia en
Corinto por medio de Pablo por tolerar a un hermano que había tomado la mujer
de su padre; (1 Cor. 5:1). Así reprende a la iglesia en Tiatira, con
esto Dios nos enseña que él hace responsable a la iglesia por las acciones de
sus miembros de la misma manera que hace responsable al anciano por las almas
que están a su cuidado. Dice en Hebreos 13:17; "Obedeced a vuestros
pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como
quienes han de dar cuenta....."
2.
Le dijo a la iglesia en Tiatira, “tengo contra
ti que toleras, que esa mujer Jezabel...”.
a.
La palabra “toleras” aquí es un verbo que
significa dejar, o permitir. La iglesia estaba tolerando allí las obras, o la
mala influencia de Jezabel de la cual se debían de haber apartado.
b.
Esta mujer llamada aquí Jezabel no se llamaba
así, era probablemente una hermana muy talentosa como la fue la esposa del rey
Acab. Igual de perversa, manipuladora, hábil para conseguir sus propósitos, era
mala ambiciosa y sin escrúpulos; (1 Rey. 21:1-19, 23-25).
3.
Esta hermana se llamaba
así misma profetiza y estaba ejercitando su mala influencia al estar enseñando y seduciendo a los hermanos
a comer cosas ilícitas, y a cometer actos inmorales y la iglesia los estaba
tolerando. Esta tolerancia es mala; (2 Ped. 2:14-16; Hech. 20:29-30).
a.
Esta mujer al llamarse profetiza, clamaba tener
autoridad divina para hablar, tal vez su propósito era tomar autoridad sobre
los varones de la iglesia. Esto es algo que Dios no le permite a la mujer, no
tiene el derecho de hacer tal cosa; (1 Cor. 14:34-35; 1 Tim. 2:11-14).
IV:-La
advertencia de Cristo para la iglesia...
A.
El Señor muestra su benevolencia a los que
estaban en pecado allí; (2:21-23).
a. “Yo les he dado tiempo para que se arrepientan”. (2:21).
b.
“Pero no quieren arrepentirse de su
fornicación”. (2:21).
B.
Sí no se arrepienten, un terrible castigo
vendrá sobre ellos; (2:22-23).
a.
“He aquí que yo la arrojo en cama, y en gran
tribulación a los que con ella adulteran”. El Señor afligiría severamente a
Jezabel y los que participaban con ella en sus errores; (2:20-21).
b.
“A sus hijos heriré de muerte...”. A los que
fueron enseñados por ella y aceptaron su doctrina, Dios los castigaría. Él
castigó a Jezabel y los hijos del rey; (2 Rey. 9:30-37; 10:7-8).
C.
El
propósito del Señor en hacer cada una de estas es con el fin de:
a.
“Para
que todas las iglesias sepan... “.
b.
Que
Jesús conoce lo que hay en el corazón del hombre, y que no le podemos engañar.
Él nos conoce a nosotros; (1 Cró. 28:9; Jer. 11:20; Jn. 2:23-25).
c. Y dará el pago de acuerdo a las
obras de cada uno; (2 Cor. 5:10; Col. 3:25).
V:-La
exhortación y las promesas del Señor...
A.
Pero a vosotros, los que no tienen esta doctrina...... (2:24-25).
1.
Los que han sido fieles, los que no estaban
envueltos en estas practicas.
a.
A ellos el Señor no le impondría otra carga,
sino solo la de su lucha contra Jezabel y que se abstuvieran de comer cosas
ilícitas, y a cometer actos inmorales; Compare (Hech. 15:28-29).
b.
Les exhorta a que retuvieran lo que ya
tenían, recordemos lo mencionado en; (2:19). Comparemos lo que dice el
Señor en; (Apoc. 3:11; Heb. 4:14).
B.
Al que venciere y guardare mis obras; (2:26-29).
1.
Estas promesas, o bendiciones son para todo
cristiano que supere, o sea vencedor.
a.
El recibirá “autoridad sobre las naciones”.
Cristo compartirá con nosotros su poder, o su dominio sobre las naciones, (3:21).
b.
También “las regirá con vara de hierro”. Esta
frase es figura su vindicación y del triunfo que alcanzaron con Cristo; (19:15-18;
Salmos 2:9-12).
2.
También se le dará “la estrella de la
mañana”. Esta estrella de la mañana es la que Pedro llamó “el lucero de la
mañana” (2 Ped. 1:19).
a.
Esta estrella, o lucero es la más brillante,
y así como reina en el cielo así el fiel hijo de Dios gozará del resplandor de
Cristo en el cielo; (Mateo 13:41-43).
b.
Pero nosotros debemos de estar dispuestos a
oír lo que dice el Espíritu Santo a las iglesias y hacer la voluntad de Señor.
Todo cristiano necesitará ese carácter moral para poder vencer el error, las
tentaciones de la carne, y ser fiel. Sí vencemos y guardamos todas sus obras,
recibiremos las casas ya mencionadas; (2:26-29).
Conclusión:
A.
Hay algunas cosas que debemos de imitar de la iglesia en Tiatira.
1.
Su amor, fe, servicio, su paciencia y cómo
ellos, necesitamos que nuestras obras postreras sean más que las primeras.
2.
No dejemos de trabajar, al contrario sigamos
adelante con más determinación.
B.
Pero también cómo ellos, hay cosas malas que necesitamos evitar.
1.
Tengamos cuidado con aquellos que nos quieren
llevar al pecado; (Rom. 16:17-18).
2.
No podemos permitir ni
tolerar a los falsos maestros entre nosotros, harán mucho daño al cuerpo de
Cristo; (Hechos 20:28-30).
3.
Recordemos que él Señor hará responsable a la
iglesia por las acciones de sus miembros, de la misma manera que hace
responsable al anciano por las almas que están a su cuidado.
4.
Determinémonos seguir adelante y buscar la
victoria sobre cualquier obstáculo que se nos presente, para que el Señor nos
dé lo que nos ha prometido. Él nos ha hecho promesas y él es fiel, igual que
sus promesas; (Heb. 6:10-12).
Juan Antonio Salazar