“Cosas que destruyen la fe”

(Heb. 6:4-8).

 

 

Introducción:

A. El autor de Hebreos habla de hermanos que se apartaron de la fe, de hermanos un día fueron iluminados cuando obedecieron el evangelio, gustaron el don celestial, el que vino del cielo, fueron hechos participantes del Espíritu Santo, de los prodigios, señales que ellos vieron, o hicieron a traves de Él. Ellos también gustaron la buena palabra de Dios, los poderes que afectan nuestra vida, que nos mueven a cambiar y a desear las mansiones celestiales.   

B. Yo estoy seguro que todos nosotros conocemos a alguien que dejó atrás su fe, hay muchas causas que llevan a muchos cristianos a perder su fe, a caer en apostasía.

C. Sí nosotros pudiéramos identificar algunas de esas causas, podremos ser capaces de ayudar a los que han perdido su fe, a restaurarlos. También podremos fortalecernos nosotros para no caer de nuestra  firmeza, si eso pasare perderemos la corona de la vida.

 

1. Estas son algunas de las causas que destruyen la fe.

 

A. Características personales que extravían a muchos cristianos.

     1. El orgullo, que también es la altivez, arrogancia y la vanidad.

         a. A veces los hermanos pecan y no están dispuestos a arrepentirse de sus pecados, o cambiar sus caminos. Dios quiere que vengamos y hagamos cuentas con él: Isaías 1:18; "Sí vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana." Y en 55:7; "Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar."

         b. A otro se le da mucha responsabilidad, o autoridad y acaba destruyéndolo: 1 Tim. 3:6; "No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo."  Consideremos también Romanos 12:3; "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener..."

     2. La obstinación, también es ser terco, uno que persiste en hacer lo malo, que se resiste.

         a. Algunos no quieren volverse de sus malos caminos, persisten en su obstinación. Dice en Jueces 2:19; "Mas acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás, y se corrompían más que sus padres, siguiendo a dioses ajenos para servirles, e inclinándose delante de ellos; y no se apartaban de sus obras, ni de su obstinado camino."

         b. En todo ser humano hay una dosis de obstinación, pero parece que hay otros que tienen toda la botella. Dijo Jesús a los judíos que ellos eran iguales que sus padres, dice en Mateo 23:34; "Yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad."

     3. La ambición, apetito, por las cosas de este mundo.

         a. El ser cristiano siempre crea un conflicto con las cosas materiales que uno desea, o con las metas de esta vida. Las muchas ocupaciones ahogan nuestras preocupaciones y actividades espirituales. Dice en Lucas 8:14; “Y la semilla que cayó entre los espinos, son los que han oído, y al continuar su camino son ahogados por las preocupaciones, riquezas y los placeres de la vida, y su fruto no madura”.

         b. La mente carnal, crea una enemistad entre el hombre y Dios, este mundo pasará, Dios quiere que hagamos tesoros en el cielo, que seamos ricos en buenas obras. Dijo Juan; “el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre”.

     4. La avaricia, amor desordenado por las riquezas, es acumular dinero y no usarlo.

         a. Recordemos a Judas Iscariote, él amaba el dinero Juan 12:5-6; "Era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella." Vendió a su Señor por 30 piezas de plata.

         b. Ananás y Safira mintieron al Espíritu Santo y sustrajeron, quitaron dinero de la heredad que habían vendido y que supuestamente iban a dar; Hechos 5:1-11. El amor al dinero es la raíz de todos los males, tiene el poder de destruir la fe y apartarnos de Dios; 1 Tim. 6:8-10.    

 

B. Las experiencias personales.

     1. Una tragedia, como en la Tsunami, temblores, o algún accidente, muchas lluvias.

         a. Todos estamos expuestos a alguna tragedia en la vida, tratemos de estar listos para lo que pueda pasar. Ecle. 7:14; "En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle...." 

             1) Aunque algo nos puede pasar, algunos no queremos enfrentarnos a esa realidad.

             2) Otros han perdido bienes, posesiones, su salud, un ser querido y culpan a Dios.

         b. Hubo una mujer que perdió a su esposo y se quedo con once hijos para criar ella sola, ella conoció el evangelio, rehizo su vida, se casó otra vez y fue fiel a Dios asta que murió. 

         c. Después que Job perdió todo lo que tenía dijo; "Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová...." 

         d. No importa que tan difícil sea la prueba, o aflicción, en Dios podremos sobrellevarla. Dice en 1 Cor. 10:13; "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar." A todos los cristianos nos pasan cosas tristes, no tomemos eso como excusa para apartarnos de Dios.

     2. Las relaciones con otros hermanos.

         a. Hay hermanos que se proponen agraviarnos, hacernos daño, esto no es nuevo, Pablo habló de los peligros entre falsos hermanos. Él dijo que hay hermanos que predican por envidia y rivalidad, pero otro de buena voluntad; Filipenses 1:15-16; "Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones."

         b. No respondamos ofensa con ofensa, no caigamos ante esas provocaciones, venzamos con el bien el mal, tratemos de amarlos aunque su corazón esté lleno de amargura. Sí depende de nosotros, sí es posible estemos en paz con todos, fue lo que dijo Pablo en; Rom. 12:17-21.   

     3. Las relaciones en la familia.

         a. La familia debe de ser una buna influencia en la iglesia, pero no siempre es así. Los padres debemos de tener esa fe que guíe a los hijos a Dios, nuestro ejemplo debe de ser uno que les enseñe a ellos que Dios es importante en nuestra vida. Una fe como la de Josué para decir como él; “Yo y mi casa serviremos a Jehová” Josué 24:15.

         b. El esposo, o la esposa pueden ser el factor que va a determinar eso, los padres debemos ser como Abraham y las esposas, como Sara. Dice en 1 Pedro 3:6-7; “Así obedeció Sara a Abraham, llamándolo señor, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si hacéis el bien... Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, dándole honor.... para que vuestras oraciones no sean estorbadas”.  

     4. La mundanalidad.

         a. La mundanalidad viene de maneras diferentes, puede comenzar con atracción al materialismo, o la tentación a cometer el más vil de los pecados.

         b. Cuando los deseos uno por el mundo son más fuertes que los deseos por agradar a Dios, vamos destruirnos a nosotros mismos. No podemos estar entre dos pensamientos; 1 Rey. 18:21.

             1) Lo que causa que el barco se hunda, no es porque está en el agua, sino el agua en el barco. Así es con nosotros, el cristiano no se pierde por estar en el mundo, sino el mundo en él. 

             2) El que mira hacia atrás, no podrá ser discípulo de Cristo, ni heredar el reino.

            3) Todo el que se constituye amigo del mundo, se establece enemigo de Dios; Sant. 4:4.

            4) Sí nosotros ya escapamos de las contaminaciones del mundo, ¿por qué queremos envolvernos en ellas otra vez? Nuestro estado va a ser pero que el primer; 2 Ped. 2:20. ¿Por qué queremos venir a ser esclavos del pecado otra vez? Dijo Pablo que estemos firmes; Gál. 5:1.

     5. Fallamos en confiar en las promesas de Dios.

         a. La generación en los tiempos de Moisés que pereció en el desierto, pereció porque falló en confiar en las promesas de Dios; Hebreos 3:17-4:2.

             1) Dios prometió que les daría la tierra de Canaán.

             2) Pero en lugar de creer en Dios, creyeron a los espías incrédulos que dijeron; "No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos." Núm. 13:31-33.

         b. Dios nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, nosotros deberíamos confiar completamente en Dios y en sus promesas. Estemos firmes en la fe y sin movernos de la esperanza del evangelio, el cuál se predica en toda la creación; Colosense 1:23.

 

Conclusión:

A. Una de las cosas más tristes al apartarnos de Dios es perder la fe, la firme convicción de la existencia de Dios, de su naturaleza, de sus atributos y perfecciones. Es perder la fe de todo lo que Dios nos ha revelado, y echo participantes  a traves de Cristo.

B. Como hemos visto, la fe puede ser destruida por muchas razones, pero en verdad ninguna de esas razones será legitima, o justificable para que perdamos nuestra fe.

C. Las consecuencias de la destrucción de nuestra fe, será la destrucción, o la ruina de nuestra alma por toda la eternidad. No permitamos que eso pase, crezcamos y afirmémonos en la fe.

     1. Dice 1 Cor. 16:13; "Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos." 

     2. Filipenses 4:1; "Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados."

     3. Efesios 6:13-16; "Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, conque podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno."

 

¿Qué está usted haciendo para evitar que su fe sea destruida? Sí usted no está usted creciendo en la fe, no tiene ninguna defensa ante las armas del diablo, y lo está invitando a que él destruya su fe. Sí usted pierde esa lucha y se aparta del Señor, una vez más usted crucificará de nuevo al Hijo de Dios y lo expondrá a vituperio, enseñando con su actitud que él era digo de esa muerte.

 

                                                                                                       

                                                                                                Juan Antonio Salazar

 

 

 

 

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