“Corriendo con paciencia la carrera de la fe”

(Hebreos 12:1-3).

 

 

Introducción:

1. En este libro, hemos podido ver el énfasis que se da a que estemos firmes en nuestra fe.

    a. Lo vemos en la exhortación de no tener un corazón malo de incredulidad; (Heb. 3:12-15).

    b. De la necesidad de una fe que soporte pacientemente; (Heb. 6:11-12; 10:36-39).

    c. El capítulo 11 nos dice de muchos que tuvieron esta clase de fe; (Heb.11:1-2).

2. Este énfasis continúan, describiendo nuestra propia vida de fe, como una carrera.

    a. En esta carrera, nosotros “estamos rodeados de una gran nube de testigos”; (Heb. 12:1).

    b. ¿En que sentido ellos son testigos? En que dan testimonio que Dios no le fallará a todo aquél que ponga su confianza en él, qué Dios es fiel a sus promesas.

3. Todos los héroes de la fe mencionados en el capítulo anterior, no solo dan testimonio del poder y del resultado de la fe.

    a. Pero también ellos están viendo los esfuerzos del Cristiano en su servicio a Dios, y la manera en que vive su vida cristiana.

    b. Están siendo espectadores de los conflictos, de los problemas y de las luchas que tenemos nosotros en la carrera que ellos ya corrieron. Notemos que...

        c. Por su ejemplo ellos nos dan testimonio del valor de la fe, y nos exhortan a que corramos con paciencia nuestra carrera de fe; (Heb. 11:32-40).

 

[Al buscar seguir los pasos, o el ejemplo de todos los que con éxito corrieron su carrera de la fe, hay tres cosas necesarias que son presentadas en esta lección. La primera de ellas es....]

 

1. La necesidad de poner a un lado lo que nos estorbe; Hebreos 12:1.

 

    A. Notemos la comparación con uno que corre...

         1. El que corre lo hace buscando ganar, esa es su meta, su deseo es triunfar

             a. Pierde todo el peso que le sea posible, pero sin comprometer su actuación.

             b. Su vestidura es una muy ligera, o una que le permita libertad de movimiento.

         2. El exceso de peso, o ropa inapropiada, puede ser la diferencia para su triunfo, o derrota.

    B. Nosotros también debemos de poner a un lado, lo que nos estorbe.

         1. “Todo peso”.

             a. Todo lo que detenga, o estorbe nuestro progreso, o crecimiento espiritual.

                 1) Puede ser la glotonería, o los afanes de esta vida; (Lucas 21:34-36).

                 2) También puede ser el enojo, la malicia, dice; (Col. 3:8; 1 Ped. 2:1-2; Stg. 1:21).

                 3) Algún pecado que no haya sido perdonado, tal vez hemos ofendido a algún hermano, o a un amigo, o somos culpables de mentira, o deshonestidad.

             b. Estas cosas hacen que, correr la carrera de la fe sea muy difícil, o casi imposible.

         2. “Y el pecado que nos asedia (que nos rodea, que nos ciñe)”.

             a. El pecado es una realidad, y así como las enfermedades son diferentes y se presentan en diferentes partes del cuerpo, así el pecado también tiene diferentes formas.

             b. En un hermano el pecado puede ser reflejado en su carácter, o temperamento.   

             c. Todo pecado debe ser puesto a un lado, uno que aquí se menciona es la incredulidad.

             d. El autor inspirado exhorta a la fidelidad a Cristo y a su nuevo pacto, ya advirtió de la incredulidad, porque cuando el cristiano ya no cree, la carrera está pedida; (3:12-13; 10:26-39).

[Con la seguridad de la fe, y con todo peso de pecado hecho a un lado, nosotros podemos correr la carrera de la fe cómo Dios quiere. Sí comprendemos la naturaleza de la meta puesta delante de nosotros, veremos lo importante que es la paciencia...]

 

2. Nosotros necesitamos tener paciencia; Hebreos 12:1.

 

    A. La carrera de la fe es un maratón, algo largo y no una carrera corta. 

         1. No se requiere correr rápidamente, usar toda la energía para acabar pronto. 

         2. Esta carrera requiere un esfuerzo que podamos sostener por un periodo largo de tiempo.

         3. Esta carrera es para llegar al cielo, mantengamos eso en nuestra mente.

         4. Mantengamos la carrera viva, el curso, o la dirección, sin desviarnos, estamos corriendo para una corona incorruptible de gloria; (1 Cor. 9:24-27).

    B. Correr con paciencia, la paciencia es una cualidad muy necesaria.

         1. Aquí paciencia significa perseverancia, en esta carrera que tenemos por delante encontraremos muchos obstáculos, muchas pruebas y tentaciones.        

         2. Jesús a menudo, enseñó a sus discípulos la necesidad de la paciencia.

             a. En la parábola del Sembrador: Lucas 8:12; "Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven."

             b. Cuando mandó a predicar a los 12: Mateo 10:22; "Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo."

         3. El autor de Hebreos habló enfatizando esta virtud, apelando al ejemplo de Abraham, de cómo por su paciencia alcanzó la promesa; (Hebreos 6:11-15).

         3. Nosotros podemos desarrollar una paciencia así, con las escrituras: Rom. 15:4; "Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza." 

             a. Nosotros leemos en las escrituras de la fidelidad de Dios, a sus promesas.

             b. De lo que alcanza todo aquél que persevera en la fidelidad a Dios.

 

[El apóstol Pablo escribió a los Romanos diciendo que la vida eterna le será dada al que; “perseverando en bien hacer, busca gloria y honra e inmortalidad". (Rom 2:7). Entonces la paciencia es de suma importancia, para correr con éxito la carrera de la fe. De igual importancia es saber en quién estamos enfocados, al estar corriendo esta carrera...]

 

3. Necesitamos enfocarnos en Jesús; Hebreos 12:2-3.

 

    A. “Puestos los ojos en Jesús”...

         1. Nuestra mirada debe de estar en el Señor Jesús, al estar corriendo esta carrera. Sí lo miramos con los ojos de la fe, veremos a un Jesús victorioso, a nuestro maestro y salvador.

             a. Tal vez queremos poner la mirada en algún héroe de la de fe; (Heb. 11).

             b. Pero nuestra mirada debe estar firme y fijamente el Señor Jesús.

             c. Alguien dijo en una ocasión...

                1) Sí tu quieres sentirte apesadumbrado, o entristecido, mira dentro de ti mismo.

                2) Sí tu quieres sentirte vencido, o derrotado, mira hacia atrás.

                3) Sí tu quieres ser distraído, o engañado, mira a tu alrededor.

                4) Sí tu quieres sentirte desanimado, mira hacia delante.

                5) Sí tu quieres ser liberado, mira hacia arriba; (Colosenses 3:1-2).

         2. Jesús es el “autor y consumador de la fe”.

             a. Él es el motivo, el origen y el ejemplo perfecto de nuestra fe, él gran líder, él principió una carrera y la terminó. Lo hizo para poder darnos la salvación; (Heb. 2:10).   

             b. Al correr su carrera cómo lo hizo, nos abrió un camino nuevo y vivo; (Heb. 10:20). Una nueva manera, un nuevo camino que siempre estará abierto, él ese camino y vive para ayudarnos a correr nuestra carrera intercediendo por nosotros; (Heb. 7:25).

         3. Jesús tuvo éxito en su carrera porque puso su mirada en el “gozo que estaba puesto delante de él”. ¿Cuál gozo? La exaltación gloriosa que recibiría del Padre cuando acabara su obra, todas las almas qué él salvaría, y a todas las familias que él llenaría de bendiciones.   

         4. Por la anticipación de ese gozo, Jesús...

             a. “Menospreció el oprobio”,  su dolor y aquella muerte vergonzosa y humillante.

             b. “La contradicción de pecadores contra sí mismo”. ¿Qué quieren decir estas palabras? Se refiere a todas las cosas que los judíos hicieron contra él, cuantas veces lo tentaron, y lo contradijeron, Cristo soportó sus palabras y su conducta. Por debemos de mirar  a Jesús.

 

B. Nosotros debemos de “considerar a Jesús”.

     1. Reflexionemos es su ejemplo, para poder ser capaces de sobrellevar todas las tribulaciones que encontraremos en nuestra carrera. Él sufrió severamente además de la actitud hostil de los judíos; (Lucas 4:28-29). Jesús exhibió una paciencia capas de sobrellevar lo más difícil

     2. Nosotros sufriremos hostilidades, a veces con frecuencia; (2 Timoteo 3:12; Hech. 14:22). Pero no importa cuál grande sean nuestras dificultades, no se comparan jamás con las de Jesús. 

     3. Poniendo los ojos en él, considerando su ejemplo, evitaremos que “nuestro ánimo no se canse hasta desmayar”. El peligro de desanimarnos en muy grande, pero sí nosotros entendemos todo lo que él hizo, nosotros vamos a poder ser fieles y vencedores.

         a. Todo conflicto demanda fe y paciencia, la voluntad de Cristo es que nosotros veamos lo que él sufrió, cómo hizo y para qué. Sí nosotros podemos ver estas cosas, no tendremos ningún problema en buscarlo a él con nuestros ojos, imitarlo, porque esto es lo que se requiere para vencer todos nuestros conflictos. Dijo Pablo; “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

         a. No podremos correr con paciencia nuestra carrera, sí nosotros nos desanimamos.

         b. Pero lo que miran y esperan en Jesús; "tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán." (Isa. 40:31).   

 

Conclusión:

1. “Correr la carrera de la fe” requiere de factores negativos  y positivos.

    a. El negativo es poder poner a un lado todo lo que nos estorbe.

    b. Y lo positivo es enfocarnos a poner nuestros ojos en Jesús nuestro salvador.

2. En los dos casos, la palabra de Dios es de suma importancia.

    a. Por ella identificamos, sabemos qué cosas debemos poner a una lado.

    b. Por ella aprendemos del ejemplo de Jesús, cómo sufrió y su ejemplo nos inspira a nosotros.

3. ¿Ha perdido usted su paciencia? ¿Sé ha desanimado corriendo la carrera de la fe?

    a. Deje que la Biblia de diga qué equipaje debe usted hacer a un lado.

    b. Deje que la Biblia le enseñe de Jesús, y él con su gran ejemplo le ayudará a que usted continué corriendo la carrera de la fe con perseverancia. Recuerde lo que leímos anteriormente en Hebreos 10:36; "Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa".

                                                                                      Juan Antonio Salazar

       

 

 

 

 

                       

 

 

 

 

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