“La parábola de la semilla de mostaza”

(Mateo 13:31-32)

 

Introducción:

1.     De las primeras dos parábolas que Jesús enseñó y explicó, es fácil asumir que sus discípulos se desanimaron por lo que oyeron...

a.     En “la parábola del sembrador” solo una tierra de cuatro fue receptiva a la palabra de Dios.

b.    En “la parábola del trigo y la cizaña” ellos aprendieron que Satanás hace lo mejor de él para hacer los efectos del sembrador, lo menos posible, o efectivos.

2.     En las siguientes dos parábolas que encontramos en Mateo 13:31-33, nosotros veremos que Cristo las enseñó para dar ánimos a los discípulos concerniente al reino de Dios...

a.     La primer parábola es la de “la semilla de mostaza”, (Mateo 13:31-32). 

b.    Y la siguiente parábola es la de “la levadura”, (Mateo 13:33). Las dos parábolas están destinadas a describir el increíble crecimiento del reino de los cielos.

 [Es tentador hablar de las dos parábolas en una lección, pero es mejor que le demos a cada una su debida atención, por eso hoy trataremos solamente con “la parábola de la semilla de mostaza”. Y para apreciar el punto de la parábola, consideremos esta útil información.] 

 I:- La semilla de mostaza.

A.   La planta...

1.     Las mostazas son plantas anuales con una semilla de una pequeñez que es muy conocida, y también se conocen porque se reproducen con una extraordinaria rapidez.

2.     De las semillas sembradas en el jardín, la mostaza es la más pequeña de ellas, pero llega a crecer teniendo entre 10-15 pies de alto.

3.     Especialmente en el tiempo de otoño desarrolla grandes ramas atrayentes a las aves.

B.   El uso proverbial de la semilla de mostaza...

1.     La semilla de mostaza fue usada frecuentemente para describir todo lo que es pequeño en su principio, el reino de Dios es comparado con esa semilla.

2.     Jesús la uso en otra ocasión para describir la fe de sus discípulos, dice Lucas 17:6; “Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este sicómoro: "Desarráigate y plántate en el mar." Y os obedecería”. 

3.     Con este entendimiento de las plantas de mostaza y sus semillas, tal vez nosotros podemos apreciar mejor el significado de la parábola, ahora sí leamos en Mateo 13:31-32...

 II:- El significado de la parábola.

A.   El reino de los cielos tendría un principio pequeño...

1.   Las profecías del Antiguo Testamento habían predicho concerniente:

a.      Al Mesías en Isaías 11:1-2; “Y brotará un retoño del tronco de Isaí, y un vástago de sus raíces dará fruto”. También en 53:2-3; “Creció delante de Él como renuevo tierno, como raíz de tierra seca; no tiene aspecto hermoso ni majestad para que le miremos, ni apariencia para que le deseemos. Fue despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y experimentado en aflicción; y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos”.

b.     Y a su reino; Daniel 2:35; “Entonces fueron desmenuzados, todos a la vez, el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de las eras en verano y el viento se los llevó sin que quedara rastro alguno de ellos. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra”. Y en 2:44; “En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos y él permanecerá para........ ”.  

2.   El Hijo del Hombre creció en una provincia menospreciada, no apareció en público hasta que tenía 12 años de edad. Después enseñó como por tres años en las provincias vecinas y ocasionalmente en Jerusalén, convirtió a unos pocos especialmente de los pobres y sin educación. Cuando cayó en manos de sus enemigos, sufrió una muerte horrible y vergonzosa, una muerte de cruz, y después con 12 discípulos comenzó el reino universal de Dios.

B.   Pero el increíble crecimiento del reino, tuvo un humilde principio...

1.   La piedra pequeña se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra: (Dan. 2:35).

2.   El crecimiento de la iglesia en el primer siglo, ciertamente confirma la verdad de Jesús enseñada en esta parábola.

a.      De doce discípulos, creció hasta casi tres mil en un solo día: Hechos 2:41; “Los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como 3000.....  ”.

b.     Y luego hasta cinco mil: Hechos 4:4; “Pero muchos de los que habían oído el mensaje creyeron, llegando el número de los hombres como a cinco mil”. 

c.     Y siguieron multlipicandose: Hechos 6:7; “Y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén, y muchos obedecían a la fe”.

d.     A través de Judea, Galilea y Samaria: Hechos 9:31; “Entretanto la iglesia gozaba de paz por toda Judea, Galilea y Samaria, y era edificada; y andando en el temor del Señor y en la fortaleza del Espíritu Santo, seguía creciendo”.

e.      Años después había millares de discípulos solamente en Jerusalén: Hechos 21:20; “Y ellos, cuando lo oyeron, glorificaban a Dios, y le dijeron: Hermano, ya ves cuántos miles hay entre los judíos que han creído, y todos son celosos de la ley”.

3.   En el tiempo presente, vemos como a crecido la influencia del reino de los cielos en la vida de los creyentes alrededor del mundo. 

C.   Este crecimiento va a ser de beneficio al mundo...

1.   En esta parábola Jesús dijo que “las aves del cielo vienen y hacen sus nidos en sus ramas”.

2.   ¿Qué quiso Jesús decir con estas palabras? Él no lo especificó, pero no hay duda pero es cierto que el reino de los cielos es una bendición para todo aquél que se refugia en sus ramas.

a.      Dice Romanos 14:17; “Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo”.

b.     También para aquellos que andan buscando descanso para sus almas, él rey les ha extendido su tierna invitación que vengan a él para que hallen descanso: (Mateo 11:28-30).

[Con esta simple parábola Jesús animó a un pequeño número de discípulos para que lo siguieran por toda Palestina. Ellos serían parte de algo que crecería y bendeciría al mundo grandemente. Pero ¿y que del día de hoy? El reino de Dios continua creciendo y desarrollando sus ramas para todo aquél que las acepte. Pero ¿podemos esperar un crecimiento como el que los discípulos vieron en el siglo primero? Bueno, consideremos y meditemos en las siguientes cosas.] 

III:-El crecimiento del reino de Dios en estos tiempos...

A.   Existe la posibilidad matemática...

1.     Vamos a suponer que nosotros somos 20 discípulos, y que cada uno convierta a un discípulo en un año y que cada persona convertida a Cristo también haga lo mismo.

2.     El crecimiento va a ser como el de “la semilla de mostaza”.

a.      Al final del primer año serían 40 discípulos.

b.     Al final del quinto año serían 640 discípulos.

c.     Al final del año 10 serían 20, 480 discípulos.

d.     Al final del año 15 serían 655, 360 discípulos.

e.      Al final del año 20 serían 20, 971, 280 discípulos.

f.       Al final del año 25 serían 1, 342, 177, 280 discípulos.

Todo lo que se necesita es que discípulo traiga una persona a Cristo cada año, cada año, etc.

 

B.   Notemos ahora la posibilidad espiritual...

1.     Todos nosotros tenemos la misma “semilla del reino”, que es la palabra de Dios.

a.     Esa semilla es incorruptible que vive y permanece para siempre: 1 Pedro 1:23-25; “Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece. Porque: Toda carne es como la hierba, y toda su gloria como la flor de la hierba. Secase la hierba, caese la flor, mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que os fue predicada”.

b.     Esa semilla es capaz de producir lo que Dios quiera: Isaías 55:10-11; “Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié”.

2.     Aunque las primeras dos parábolas nos enseñan que no toda voluntad acepta la palabra de Dios, esta parábola declara que el reino de Dios va a crecer.

C.   Lo que se necesita es personas...

1.     Pero personas con visión.

a.      Aquél que tiene la visión de Cristo, es identificado en sus parábolas.

b.     No es aquél que mira la manzana y cuenta las semillas, sino el que mira, o siembra la semilla y después cuenta las manzanas y todas las semillas.

c.     Es aquél que convierte almas y que los enseña a que ellos también hagan lo mismo.

2.     Personas que estén dispuestas a poner el “reino de Dios” primero en sus vidas.

a.      La semilla del evangelio del reino va a producir fruto, solo sí cae en buena tierra.

b.     Sí nosotros permitimos que...

1)   Las preocupaciones de este mundo.

2)   El engaño de las riquezas.

3)   Los placeres de esta vida nos ahoguen, no daremos fruto.

c.     Por eso nosotros debemos de poner el reino de Dios primero: Mateo 6:33; “Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

3.     Personas dispuestas a permanecer en Cristo.

a.      Separados de Cristo nada pueden hacer: Juan 15:4; “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí”.

b.     Solo permaneciendo en él podemos llevar mucho fruto: Juan 15:5; “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí, y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer”. 

c.     Solo así podremos glorificar a Dios y ser verdaderos discípulos: Juan 15:8; “En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y así probéis que sois mis discípulos”. 

 Conclusión:

1.     El poder para que el reino de Dios y su maravilloso crecimiento, está en su Rey.

a.     Todos los que permanezcan en Cristo van a ser usados por él para producir el crecimiento del reino del cuál habla Jesús en esta parábola.

b.    Cómo dijera Pablo en Filipenses 4:13; “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

2.     Permitamos que “la parábola de la semilla de mostaza” nos sirva...

a.     De ánimo, “el reino de Dios” está diseñado para alcanzar, o hacer grandes cosas, aunque su principio fue pequeño.

b.    Un recordatorio, de que sí nosotros vamos a ser útiles al maestro en su reino, necesitamos “permanecer en él” para que llevemos mucho fruto.

 

Querido amigo, ¿no quiere venir a descansar sus cansadas alas en este gran árbol llamado “el reino de los cielos”? Dice Juan 3:3-5; “Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer? Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios”.