“La parábola del amigo que va a la
media noche”
(Lucas 11:1-13).
Introducción:
1.
Al
estudiar las parábolas de Jesús, nosotros hemos visto cómo él usó este método
para enseñar diferentes tópicos, o temas.
a.
La
mayoría de sus temas fueron acerca del reino de los cielos.
b.
También
uso las parábolas para responder las preguntas de sus discípulos y sus
enemigos.
2.
Esta
parábola fue dicha en respuesta a una pregunta concerniente a la oración...
a.
Jesús
había estado orando en cierto lugar: Lucas 11:1.
b.
Cuando
terminó de orar uno de sus discípulos le dijo; “Señor, enséñanos a
orar".
3.
Al
contestar aquella petición Jesús les dijo, cómo orar, y por que cosas orar.
a.
Después
enseñó esta parábola para enfatizar, el importante factor de cómo orar.
b.
Y
continuó señalando el propósito, u objetivo por lo cuál enseñó la parábola.
4.
La
parábola es conocida como la “parábola del amigo que va a la media noche”.
a.
Está
registrada en, Lucas 11:5-8.
b.
En
ella encontramos a Jesús ilustrando “la importancia de persistir en la
oración”.
[Vamos comenzando en nuestro estudio notando
qué...]
1. La ocasión en que Jesús oró, dio lugar a una
petición.
A. Él había estado orando en cierto lugar; Lucas
11:1...
1. En los evangelios vemos
indicios, o indicaciones que Jesús tenía la costumbre orar.
a.
Muy
temprano por la mañana en lugares apartados: Marcos 1:35; "Levantándose
muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y
allí oraba".
b.
A
menudo: "él se apartaba a lugares desiertos, y oraba". Lucas 5:16.
c.
Oró
toda la noche preparándose para escoger a sus apóstoles: Lucas 6:12-13: "En
aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando
era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales
también llamó apóstoles".
d.
Tenemos una maravillosa oración de Jesús registrada en Juan 17.
e.
También
la que refleja su profunda agonía en el monte Getsemaní: Mateo 26:36-44.
f.
Sus
oraciones en la cruz: Mateo 27:46; "Jesús clamó a gran voz, diciendo:
Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
desamparado?" Y también en Lucas 23:34 y 46: "Y Jesús decía:
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus
vestidos, echando suertes." "Entonces Jesús, clamando a gran voz,
dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto,
expiró."
2. Sin lugar
a dudas, su ejemplo dejó un gran
impacto en aquellos que lo vieron orar.
B. Uno de sus discípulos quería que Jesús lo
enseñara a orar...
a.
Aún
hasta Juan había enseñado a sus discípulos a orar.
b.
Ciertamente
este discípulo sabía cómo orar, pero él entendió que Jesús tenía mucho más que
enseñarle de la oración y quería aprender a orar como él.
[Nosotros también sabemos como orar, pero siempre
tendremos mucho más que aprender del que era un maestro de la oración...]
2. Jesús respondió aquella petición enseñando una
oración modelo.
A. Es conocida como la oración del Señor...
1. La
tenemos registrada aquí: Lucas 11:2-4.
2 Y también en su sermón del
monte en; Mateo 6:9-13.
B. Esta oración sirve como un ejemplo...
1.
Las
palabras “vosotros pues, oraréis así” en Mateo 6:9, indican que la
oración del Señor es un modelo y no algo que debemos de pronunciar cada vez que
hagamos oración.
2. Aquí
podemos aprender cómo y porque orar.
a.
La
palabra cómo indica simplicidad, sencillez, o algo espontáneo en la oración.
1)
La
oración del Señor es una ilustración en contraste, con las muchas palabrerías
dichas, o usadas por los paganos.
2)
En
sí, la oración del Señor es una muy breve en palabras; Lucas 11:2-4.
b.
También
aprendemos porque orar, esto indica que la oración debe incluir cosas
como...
1)
Reverencia
a Dios y a su nombre, por lo qué Él es y su carácter: Lucas 11:2; "Cuando
oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu
nombre".
2)
Orar por el progreso del reino de los cielos, cuando viniera a la
tierra: Lucas 11:2; "Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el
cielo, así también en la tierra."
3)
Orar
por las cosas materiales que necesitamos: Lucas 11:3; "El pan nuestro
de cada día, dánoslo hoy".
4)
Y
también los las necesidades espirituales que tenemos:
a)
"Por
el perdón de nuestros pecados, como también nosotros perdonamos a
otros".
b)
"Y que no nos meta en tentación, sino que nos líbranos del
mal". Lucas 11:4.
[En el sermón del monte, Jesús escogió seguir su
oración modelo con el énfasis en perdonar a otros; Mateo 6:14-15. Pero en esta
ocasión él tiene una diferente preocupación en mente, lo notaremos al ver cómo
Jesús continua con su parábola...]
3. La parábola del amigo que va a la media noche.
A. Notemos el resumen de la parábola...
1.
Una
persona se encuentra teniendo compañía, y sin tener suficientes provisiones,
notemos otra vez Luc. 11:6; "un amigo mío ha venido a mí de viaje y no
tengo qué ponerle delante".
2.
Pero
sabe que puede ir con su amigo y pedirle que le preste comida, ver. 5; "¿Quién
de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame
tres panes".
3.
Aunque
sea a la media noche y......
a.
El
amigo y su familia ya estén en cama.
b.
Normalmente a esas horas nadie ayudaría, no importa que sean amigos,
pero él sí ayudó pero por su importunidad: Lucas 11:8; "Os digo, que
aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su
importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite."
B. El punto de la parábola es simple, pero muy
importante...
1.
Jesús
está ilustrando la importancia de la “persistencia en la oración”.
2.
Uno
no va a aprender cómo orar, a no ser que aprenda a ser persistente en la
oración.
[La importancia de la persistencia, es enfatizada
todavía mucho más sí consideramos....]
4. La aplicación de Jesús de la parábola.
A. La importancia de la persistencia; Lucas 11:9-10.
1.
Solo
los que "pidan, se os dará; los que busquen, hallarán; los que llaman,
se le abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe el que busca, halla y al que
llama, se le abrirá."
2.
El
factor de la persistencia es enfatizada también en...
a.
El
tiempo presente de los verbos pedir, buscar, y llamar, uno debe de seguir
pidiendo, buscando y llamando.
b.
hay
una relación progresiva en estos verbos.
1)
Uno
comienza pidiendo, cuando aprende más comenzamos a buscar y cuando llegamos
cerca de la meta deseada, comenzamos a tocar.
3.
Sí
fallamos en persistir en la oración, esa será una razón de porque muchas
oraciones no son contestadas.
B. Recordemos a quién le estamos pidiendo; Lucas
11:11-13.
1.
Para
animar a orar con persistencia, Jesús habla de padres terrenales y de sus
hijos.
a.
"¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una
piedra?".
b.
¿O si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le
pide un huevo, le dará un escorpión? Cada una de estas preguntas implica que la
respuesta es no.
2.
¿Cuánta
más voluntad tendrá nuestro Dios para darnos las cosas buenas?
a.
"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a
vuestros hijos... "
b.
"¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los
que se lo pidan?"
c.
El
dar el Espíritu Santo se refiere a la promesa de dar el Espíritu Santo.
1)
Promesa
que Jesús hizo en otra ocasión; Juan 7:37-39.
2)
La
promesa fue ofrecida por Pedro en el día de Pentecostés; Hechos 2:38-39.
3. El
punto de Cristo parece ser que...
a.
La
persistencia con aquél amigo fue una muy productiva.
b.
Los
padres terrenales saben dar dádivas, o cosas buenas a sus hijos.
c.
¿Cuánto
más productiva será nuestra persistencia con nuestro Padre Celestial? Es el deber de cristiano pedir con fe, y
esperar con paciencia.
Conclusión:
1.
Nosotros
tal vez podremos saber cómo orar cuando de trate de decir las cosas correctas,
pero de esta parábola nosotros aprendemos que nosotros no sabremos cómo pedir
hasta que no hayamos aprendido a orar con persistencia.
2.
Tanta
importancia tiene esta clase de oración que Jesús enseñó otra parábola con el
mismo tema, la “parábola de la viuda y el juez injusto”; Lucas 18:1-8.
3.
Pero
por ahora recordemos lo que hemos aprendido de Jesús, qué es el maestro de la
oración.
a.
Que
tenemos un Padre Celestial que sabe cómo dar cosas buenas a sus hijos.
b.
Esto
nos debe de motivar a pedir, pero con persistencia.
¿Ha usted recibido el don del cuál hablamos
anteriormente? El Padre Celestial da su Espíritu a todos aquellos que creen en
Él, que le obedecen por fe, qué se arrepienten y se bautizan para el perdón de
sus pecados; Juan 7:37-39; Hechos 2:38; y 5:32.