“La Parábola Del Trigo Y La Cizaña”

(Mateo 13:24-30, 36-43).

 

Introducción:

1.     En “la parábola del sembrador” nosotros aprendimos, que no toda la gente reacciona a la palabra de Dios de la misma manera.

a.     Algunos por la dureza de sus corazones y oídos cerrados, ni siquiera permiten que la palabra de Dios germine en sus corazones.

b.    Otros reciben la palabra de Dios pero la persecución y las cosas de esta vida impiden que la semilla de fruto.

c.     Solo aquellos de noble y recto corazón que reciben la palabra de Dios con paciencia y la guardan, el fruto que Dios diseñó que llevaran en sus vidas, lo llevaran con perseverancia. Así “los misterios del reino de los cielos” serán para unos pocos, no para todos.

2.     Esta verdad fue ilustrada una vez más por Jesús en “la parábola del trigo y la cizaña”.

a.     Esta parábola es solo registrada por Mateo.

b.    El propósito de Jesús es claramente enseñar los principios relacionados con el “reino de los cielos”. Por eso principia con la frase, “el reino de Dios es semejante a....”. De esta manera Jesús intentó revelar los principios relacionados a la regla de Dios, que sería hecha manifiesta en la persona del Hijo de Dios.

3.     Así como “la parábola del sembrador”, esta parábola él la interpretó personalmente.

a.     La explicación fue dada en respuesta a la pregunta de los discípulos en Mateo 13:36; “Entonces dejó a la multitud y entró en la casa. Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campo”.

b.    La cuál Jesús les dio en; (Mateo 13:37-43).

 [En esta lección vamos a enfocarnos en la explicación que dio Jesús de esta parábola, para poder ver las verdades que hay en ella...] 

1:- La parábola explicada.

A.   Al responder la pregunta de los discípulos, Jesús identificó...

1.     Al sembrador, “el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre”. 

a.  Se refiera a Jesús mismo, él en sus predicaciones proclamó el evangelio del reino: Mateo 4:23; “Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”.

b. Es identificado en una visión de Daniel como uno que recibía un reino: Daniel 7:13-14; “Seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que se dirigió al Anciano de Días y fue presentado ante Él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido”.

c.  Jesús después que hubo ascendido al cielo, clamó tener toda autoridad en el cielo y en la tierra. Dice Apocalipsis 2:26-27; “Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, le daré autoridad sobre las naciones; y las regirá con vara de hierro, como los vasos del alfarero son hechos pedazos, como yo también he recibido autoridad de mi Padre”. Y en 3:21; “Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono”.

2.     El campo, “el campo es el mundo”.

a.  Donde el Hijo del Hombre vino a sembrar la semilla.

b. Sobre quién el Hijo del Hombre vino a ejercer su autoridad de rey y Señor: Mateo 28:18; “Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”. Dijo Pedro de Cristo en 1 Pedro 3:22; “Quien está a la diestra de Dios, habiendo subido al cielo después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y.... ”.

3.     La buena semilla, “el trigo”, “la buena semilla son los hijos del reino”.

a.  Los que agradecidos tienen a Jesús como su Señor y rey, y están sujetos a Él.

b. Sus discípulos que guardan todo lo que Él les a mandado, sus mandamientos: Mateo 28:18-20; “Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.. ”. 

c.  Cuando comparamos esta parábola con la del sembrador, veamos estas comparaciones.

1)     Los discípulos constituyen “la buena tierra” donde la semilla ha sido sembrada.

2)     Pero en esta parábola los discípulos representan ellos mismos “la buena semilla”.

d. Los que reciben “la semilla” del reino, vienen a ser la buena semilla e hijos del reino.

4.     La cizaña, “son los hijos del maligno”.

a.  Ellos son identificados más adelante como:

1)     Los que sirven de tropiezo.

2)     Y que hacen iniquidad: Mateo 13:41; “El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo y a los que hacen iniquidad”.   

b. Aunque estén dentro del reino del Señor, él enviará a que los saquen de su reino, ellos claramente no se sometieron a la autoridad  del Señor.

c.  Sus acciones demuestran que en verdad ellos son “hijos del maligno”.

5.     El enemigo, él que “sembró la cizaña” es el diablo.

a.  El diablo tentó a Jesús queriéndolo hace caer, pero falló; (Mateo 4:1-11).

b. Ahora se ha levantado tratando de destruir el esfuerzo de Cristo de salvar almas y también está luchando de engrandecer la influencia de su poder.

6.     La cosecha, o el fruto, “es el fin del siglo, o tiempo”. 

a.  El periodo de tiempo donde:

1)     El evangelio del reino ha sido predicado.

2)     Los que reciben en evangelio viene a ser los hijos del reino.

3)     Es la presente dispensación cristiana: Colosenses 1:13; “Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado”.

b. La siega, o cuando se levanta la cosecha, es el fin de siglo conocido también como la gloriosa aparición de nuestro Señor Jesucristo, o su segunda venida.

1)     1 Timoteo 6:14-15; “Que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo, la cual manifestará a su debido tiempo el bienaventurado y único Soberano, el Rey de reyes y Señor de señores”. 

2)     Hechos 1:10-11; “Y estando mirando fijamente al cielo mientras Él ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, que les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo”. 

7.     Los segadores son “los ángeles”.

a.  Ellos acompañaran a Cristo en su venida: 2 Tes. 1:6-9; “Porque después de todo, es justo delante de Dios retribuir con aflicción a los que os afligen,  y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros, cuando el Señor Jesús sea revelado desde el cielo con sus poderosos ángeles en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús. Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando Él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros”.

b. Van a separar a los injustos de los justos: Mateo 13:49; “Así será en el fin del mundo; los ángeles saldrán, y sacarán a los malos de entre los justos.”,

 [Habiendo identificados los personajes de esta parábola, ahora notemos que...]   

B.   Jesús enfatiza el punto principal de la parábola...

1.     Dice en el versículo 40...

a.  El problema de “la cizaña”, se va a tratar hasta el día de recoger la cosecha.

b. El Señor lo hace en consideración a “la buena semilla” o los “hijos del reino”. Notemos lo que dijo Jesús en Mateo 13:29; “Pero él dijo: "No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella”.

2.     Dice en el versículo 41...

a.  Que será en el fin del siglo, o el fin del mundo cuando Cristo resolverá este problema.

b. Jesús “enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo y a los que hacen iniquidad”. Estos son los hijos del maligno.

3.     Dice en el versículo 42...

a.  Que a los que sean sacados de su reino, serán castigados.

b. “Y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes”.

4.     Dice en el versículo 43...

a.  Pero los justos serán bendecidos, ellos son la buena semilla, los hijos del reino.

b. Después de la cosecha, “ellos resplandecerán como el sol en el reino del Padre”.

 [Jesús termina la explicación de su parábola con la misma exclamación que mencionó en la parábola del sembrador. “El que tiene oídos, que oiga”. ¿Estamos nosotros meditando en las palabras de Jesús? ¿Tal vez tenemos los oídos embotados y los corazones endurecidos? Para los que están dispuestos a oír, hay varias verdades que podemos aprender de esta parábola, que están relacionadas con el reino de los cielos, la iglesia y con nuestra vida personal...]

 

II:- Verdades que podemos aprender de esta parábola.

A.   Que a través de la paciencia de Cristo, uno puede crecer.

1.     Cristo es paciente al ver al maligno a nuestro alrededor.

2.     ¿Por qué no viene y hace juicio y lo trae sobre ellos?

3.     Para darle a los “hijos del reino” tiempo para crecer.

a.      En esta parábola Cristo no dudo en dejar que el trigo y la cizaña crecieran juntos, le preguntaron los discípulos: ¿Quieres que vayamos y la recojamos? Y él contestó en Mateo 13:29; “No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella”.

b.     Por su paciencia Cristo demora su segunda venida: 2 Pedro 3:9; “El Señor es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al.......”. Aunque Cristo desea la salvación de todos, su preocupación son los “hijos del reino” que todavía están creciendo.

B.   Esta parábola no evita la disciplina de la iglesia.

1.     Algunos buscan usar esta parábola para enseñar que la disciplina no se debe de llevar acabo.

2.     Pero no puede ser así, porque sería contrario a las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles.

a.      Cristo enseñó que hay tiempo para la disciplina en la iglesia: Dice Mateo 18:15-17; “Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas.... Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más.... Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuesto”.

b.     Pablo instruyó a las iglesias en Corinto y Tesalónica concerniente a la necesidad de la disciplina de la iglesia; (1 Corintios 5:1-13; 2 Tesalonicenses 3:6-15).

3.     Esta parábola enseña que Jesús mismo no hará nada visible hasta el fin del siglo, cuando venga con sus ángeles, entonces habrá retribución.

4.     Mientras que eso pase, la iglesia tiene la responsabilidad de apartarse de aquellos que están en pecado y no se quieren arrepentir.

C.   El reino es presente y futuro.

1.     Dice en el versículo 41; “El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a ...”.  Esto implica que el reino existía antes de su segunda venida con sus ángeles.

2.     Notemos el versículo 43; “Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre”. Después que él venga, “los justos resplandecerán como el sol en el reino”.

3.     Pablo enseñó que Cristo ahora reina, pero que él entregará el reino al Padre cuando venga por segunda vez; (1 Corintios 15:23-26). Cristo no vendrá para establecer un reino, sino para recoger su reino y entregárselo al Padre que se lo dio primero.

D.   Alguien puede estar en el reino hoy, pero no en el futuro.

1.     Notemos el versículo 41; “El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo y a los que hacen iniquidad”.

2.     Algunos que estaban en el reino, “Los echarán en el horno de fuego”.

3.     ¿Quiénes serán ellos?

a.      “Los que son piedra de tropiezo”.

1)   En contra de quién Cristo advirtió a sus discípulos en: Mateo 18:6-7; “Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por sus piedras de tropiezo! Porque es inevitable que vengan piedras de tropiezo; pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!

2)   Lo mismo hizo Pablo con los hermanos en Corinto y Roma; (1 Cor. 8:11-13; 10:31-11:1; Rom. 16:17-18).   

b.     ¿Quiénes serán ellos? “Los que hacen iniquidad”. Hacen cosas sin su autoridad.

1)   Recordemos las palabras de advertencia de Jesús y de Juan; (Mateo 7:21-23; 2 Jn. 9).

2)   Debemos de evitar la iniquidad, no ser vencidos por ella; (Rom. 12:21).

4.    Por la realidad del peligro que existe de no entrar en el reposo celestial, se nos exhorta a perseverar; (Heb. 3:12-14,  4:1-2).

E.   El lugar de castigo es la recompensa de los que hacen iniquidad.

1.     Ya vimos que los que son causa de tropiezo y los que hacen iniquidad serán echados en...

a.      “Los echarán en el horno de fuego”.

b.     Ellos experimentarán solo “el lloro y crujir de dientes” (Mateo 13:42). Esta expresión enseña la condición de saber que no habrá consuelo, solo la incurable indignación de Dios.

2.     El tema del castigo de los que hacen iniquidad, es uno muy común en las parábolas...

a.      En la parábola de la red, Mateo 13:49-50; “Así será en el fin del mundo; los ángeles saldrán, y sacarán a los malos de entre los justos, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes”.

b.     En la parábola de los dos deudores, Mateo 18:34-35; “Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano”.

3.     Cuando Jesús describió del juicio final, habló de un lugar preparado para castigar a los hacedores de maldad: Mateo 25:41; “Entonces dirá también a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles”. Mateo 25:46;  “Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna”.

4.     Es una apropiada proclamación del evangelio del reino que es necesaria, pues incluye una advertencia para aquellos que no quieren recibir el reino.

Conclusión:

1.      Esta parábola es una advertencia para que nosotros no demos lugar a ser influenciados por el maligno.

a.      Pedro habló diciendo que nuestro adversario anda buscando destruirnos, él dijo en 1 Pedro 5:8; “Sed de espíritu sobrio, estad alertas. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar”.

b.     Pero sí nosotros permitimos que la palabra de Dios more en nosotros, nosotros podemos vencer al maligno. Dice 1 Juan 2:14; “Os he escrito a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno”. 

2.      De esta parábola aprendemos que el reino de los cielos...

a.     Que el reino de los cielos se va a esparcir, que el hombre puede venir a ser hijo del reino a traves de la obediencia al Hijo de Dios.

b.    Que no va a evitar el esfuerzo y la influencia del diablo, debemos de esperar la cizaña.

c.     Aunque el reino se estableció poco después de la ascensión de Cristo al cielo, aunque él está sentado a la diestra de Dios y aunque se derramó el Espíritu Santo sobre los apóstoles en el día de Pentecostés en Hechos 2. El reino de los cielos no será culminado hasta que...

1)   El Hijo del Hombre venga con sus santos ángeles.

2)   Cuando él saque de su reino a los que sirven de tropiezo y hacen iniquidad.

3)   Y entregue el reino al Padre: 1 Cor. 15:24; “Entonces vendrá el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, después que haya abolido todo dominio y toda autoridad y poder”.

3.      En ese día, o momento...

a.     Se nos concederá; “Ampliamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”. (2 Pedro 1:11).

b.    Entonces; “Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga”. (Mateo 13:43).

4.     Querido amigo, ¿no desea usted venir a ser un hijo de Dios? Dijo Cristo en Juan 3:5; “Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios”. “Y el que tiene oídos para oír, que oiga”.