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¡Padres mantengámonos firmes! |
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| Introduciendo el tema: Que tristeza tan grande es esta y esto no es lo que Dios ordenó, hermanos tenemos que despertar, tenemos que ver nuestras responsabilidades y tomar la iniciativa en nuestro hogar, así como Dios lo ha ordenado. Cuando el esposo y la esposa cumplen con su deber, Dios nos da paz, felicidad y satisfacción. | ||
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¡PADRES
MANTENGÁMONOS FIRMES! (Efesios
6:1-4). Introducción: Estamos
aquí porque hay una grande batalla por las almas de los hombres. Es una
batalla entre Dios y Satanás, y alma del hombre es lo qué se busca
ganar, por Dios o por Satanás. Sí nosotros vamos a salvar almas del
pecado, especialmente las de nuestros hijos, no va a ser posible sí
nosotros no tenemos ninguna firmeza en las cosas de Dios. Sí nosotros
queremos que nuestros hijos obedezcan el evangelio y se mantengan fieles
a Dios para que vayan al cielo, va a ser necesario que todos los padres
estemos bien firmes en Dios y fuertes en la fe, dispuestos a pagar el
precio por no comprometer la verdad. Nosotros aprendemos de la Biblia
que en Dios, en la sana y directa enseñanza de su palabra todo padre
encontrará la fuerza necesaria para esta batalla. La palabra es la
espada del Espíritu que nosotros necesitamos para mantenernos firmes
y fortalecernos en nuestra lucha por las almas de ellos. Pero es
necesario entender que…
1.
DIOS ORDENÓ LA AUTORIDAD DE LOS PADRES SOBRE LOS HIJOS, COMO UNA
BENDICIÓN. A.
Necesitamos entender que cuando Dios estableció el hogar, él ordenó
una relación entre el esposo y la esposa y también la autoridad de
los padres sobre los hijos, como una bendición. Hermanos, nosotros
necesitamos meditar y estudiar esta gran verdad, este arreglo divino
esta basado en el verdadero significado
del amor y esta diseñado por Dios para bendición del marido, de la
esposa y de los hijos. Meditemos y analicemos las palabras dichas por
Pablo. Efesios 6:1; "Hijos,
obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
Efesios 6:2, Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer
mandamiento con promesa. Efesios 6:3; Para que te vaya bien, y
seas de larga vida sobre la tierra. Efesios 6:4; Y vosotros padres,
no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y
amonestación del Señor." Notemos que el arreglo divino es que
los hijos obedezcan a sus padres, Dios les dio a los padres esa
autoridad. Los hijos deben de poner esta ordenanza divina en su corazón
y practicarla. Pero es importante que nosotros los padres pensemos en
como vamos a desarrollar nuestro deber y responsabilidad de guiar,
dirigir y enseñar a nuestros hijos la necesidad de esta
obediencia. Esta obediencia incluye honrar a sus padres, nuestros
hijos necesitan desarrollar una obediencia genuina, pero eso dependerá
del amor que ellos les tengan a sus padres. A veces parece como que sí
nos obedecen y nos honran, pero no lo hacen sinceramente, y es donde
nosotros debemos guiarlos y enseñarles lo que es obedecer
y honrar a los padres de corazón. B.
Dijo Pablo, “que es el primer mandamiento”. ¿Que quiso decir
el apóstol con esto?. Si nosotros leemos los diez mandamientos, este no
es el primer mandamiento en esa lista, Pablo no habla de ninguna lista.
Pablo habla de aquello que es la base de la vida, y la base la
vida es que los hijos aprendan a respetar a los padres. Sí nuestra
juventud quiere tener prosperidad y felicidad en los años que están
delante de ellos, eso vendrá cuando ellos aprendan a obedecer, a honrar
y amar a sus padres en el hogar y en sus vidas. Eso fue lo que dijo el
Señor; "Para que te vaya
bien, y seas de larga vida sobre la tierra." (Efe. 6:3). Porque
tenemos esa base de la vida en nosotros, Dios nos va a bendecir en todo
aspecto de nuestra vida. Dijo Salomón; "Hijo
mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos;
Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán."
(Prov. 3:1-2). C.
También dijo Pablo; "Y
vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino
criadlos en disciplina y amonestación del Señor." Notemos que
después de haber indicado que los padres tienen la autoridad en el
hogar. Que los padres tienen ante los ojos de Dios la primera
responsabilidad de guiar a la esposa y a los hijos. ¿A que se refiere
Pablo cuando dice, no provoquéis a ira a vuestros hijos?. ¿Que
es no provocar a nuestros hijos?. Algunos piensan que provocar es decir no
cuando ellos esperan que la respuesta sea sí a todo lo que ellos
pidan, y que por eso tenemos que decir sí para que ellos no sean
provocados. Pero esto no es así, provocar aquí es una conducta
mala y pecaminosa, algo que Dios no le permite al padre, al esposo,
al líder de la casa. Esa conducta pecaminosa puede ser un abuso
verbal, físico, o sexual. Puede ser también la impaciencia, o el
enojo incontrolable del padre, del esposo, esto provocará a los
hijos a ira. También puede ser la actitud dictadora y arrogante
del marido, del padre que provocará la rebeldía de los hijos en el
hogar. El Señor manda al padre, al líder del hogar, a no hacer esto,
sino al contrario "criadlos
en disciplina y amonestación del Señor". Esto requiere una
instrucción basada en un amor genuino, de lo cual hablaremos más
adelante. DIOS
ORDENÓ Y DISEÑO LAS REGLAS EN EL HOGAR. A.
Dijo Pablo en; Colosenses 3:18;
"Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en
el Señor. 3:19; Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos
con ellas. 3:20; Hijos, obedeced a vuestros padres en todo,
porque esto agrada al Señor. 3:21; Padres, no exasperéis a
vuestros hijos, para que no se desalienten." Aquí Pablo
presenta instrucciones a cada uno de los que formamos el hogar. La
esposa debe de estar sujeta a su marido, debe de amarlo, apoyarlo, su
actitud debe de ser la de una mujer dispuesta a ser la ayuda idónea. El
marido debe de amar a su mujer y evitar ser áspero con ella, ¿porque a
veces el marido es áspero con su esposa?. Aquí tenemos a la mujer que
ha tomado mi nombre, que comparte su vida conmigo, que va a donde yo
voy, que pone su corazón y su alma en el trabajo que yo escojo hacer.
¿Y en vez de ser agradecido por todo lo que hace por mí y por mis
hijos, yo soy un hombre arrogante, demandador, exigente
y áspero (amargo) con ella?. Eso es violar la ley de Dios, él
nos manda que amemos a nuestra esposa y no seamos amargos con ella.
B.
A los hijos manda obedecer a sus padres, porque esto agrada al Señor.
Notemos que para que los hijos agraden a Dios, necesitan aprender a
obedecer a sus padres. Recordemos lo que dijo Pablo en Efesios; "Hijos,
obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo." C.
Pero notemos también algo muy importante cuando dice Pablo; Padres,
no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten. ¿Porque
vuelve al padre?. Pablo regresa a él otra vez para enfatizar que
nosotros podemos quebrar el corazón de nuestros hijos con nuestra
conducta impropia. Para enseñarnos que estas cosas son ordenanzas de
Dios, Él ordenó el hogar. El marido está ordenado por Dios a que ame
a su mujer y a sus hijos, como Cristo amó a la iglesia. Este es mi
deber como esposo, es el orden de Dios en el hogar, todo esposo en la
audiencia debe de examinarse en este momento y determinar ese amor por
su esposa y sus hijos. Este amor incluye ser el líder en el hogar, hay
hermanas que están deseando que sus esposos sean esos líderes que el
hogar necesita. Que tomen la iniciativa, él interés en el trabajo del
Señor, y en el trabajo de la iglesia. Algunas hermanas traen a sus
esposos casi arrastrando a los servicios. En una ocasión le pregunté a
una hermana por su esposo y me contestó de esta manera, ya me canse
de inventar excusas por él. Que tristeza tan grande es esta y esto
no es lo que Dios ordenó, hermanos tenemos que despertar, tenemos que
ver nuestras responsabilidades y tomar la iniciativa en nuestro hogar,
así como Dios lo ha ordenado. Cuando el esposo y la esposa cumplen con
su deber, Dios nos da paz, felicidad y satisfacción. Pero cuando
nosotros nos apartamos de este orden, encontramos infelicidad y
frustración en nuestra vida, las ordenanzas de Dios son buenas, el
camino de Dios es bendición. La aspiración más alta que toda joven
cristiana debe de tener es casarse con un buen cristiano, ser una buena
esposa llena del temor de Dios, ser una buena madre que críe hijos que
obedezcan y amen a Dios, para que cuando mueran vayan al cielo. No nos
olvidemos que este es un orden divino para cada componente del hogar,
nosotros necesitamos aceptar ese lugar y Dios nos bendecirá.
2.
DIOS ORDENÓ LA RESPONSABILIDAD DE LA DISCIPLÍNA EN EL HOGAR. A.
Dios no ordenó a los hijos que gobernaran el hogar, ni mandó a los
padres a que obedecieran a los hijos. Los hijos no tienen el derecho de
desafiar a sus padres, es muy común es nuestra sociedad oír de los
derechos de los hijos, unos hasta se divorcian de sus padres. Vivimos en
un tiempo donde abunda en nuestra sociedad la inmoralidad, las drogas,
donde los hijos creen que tienen el derecho de desafiar a Dios y a sus
padres, y eso no es así. El ejercitar uno de padre la disciplina no
requiere de ningún abuso, pero sí de una disciplina apropiada,
firme y consistente para crear a nuestros hijos como Dios quiere. ¿Sabían
ustedes que el libro de Proverbios es un libro inspirado para crear a
los hijos?. ¿Sabían ustedes que los hijos creados de acuerdo a la
palabra de Dios no serán inmorales, ni desafiarán a Dios ni a sus
padres?. 1.
Notemos lo que dijo Salomón; "El
principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos
desprecian la sabiduría y la enseñanza." (Prov. 1:7). ¿Que
es el principio de la sabiduría?. Es lo mismo que dijo Pablo en Efesios
6:1-2; Que nosotros enseñemos a los hijos a obedecer a los
padres porque esto es justo. Que les enseñemos a que honren a
sus padres porque es un mandamiento con promesa. ¿Que es el principio
de la sabiduría?. Es tener
temor a Dios. 2. También dijo; "Instruye
al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él."
(Prov. 22:6). Dice Salomón que nosotros como padres tenemos él
deber de enseñar a nuestros hijos estos conceptos de tenerle temor a
Dios, respetarle, darle reverencia y obedecerle. 3.
Proverbios también nos enseña el deber de la disciplina; a).
"El que detiene el castigo,
a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo
corrige." (Prov. 13:24). Notemos las palabras aborrecer y amar,
el concepto del mundo es que sí nosotros azotamos a nuestros hijos, es
porque los odiamos. Pero la Biblia dice que cuando nosotros dejamos que
él hijo sea rebelde, nosotros lo aborrecemos. Dios nos manda que amemos
a nuestros hijos y sí en verdad los amamos, nosotros vamos a aceptar
que Dios ordenó el orden en el hogar, el deber de la disciplina y
nosotros vamos a determinarnos a cumplir con ello. b).
"Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se
apresure tu alma para destruirlo." (Prov. 19:18). ¿Que
significa cuando dice en tanto que hay esperanza?. Significa que
sí nosotros no disciplinamos a nuestros hijos, vendrá el tiempo en que
ellos estarán sin esperanza. Por ejemplo, las prisiones están
llenas de personas sin esperanza, hay muchos que ya nada se puede hacer
por ellos. Sus vidas que un día fueron muy prometedoras, han sido
destruidas para siempre. Puede haber muchas razones de porque pasó eso,
pero una de ellas es dada aquí en Proverbios. La falta de disciplina
produce un hijo así, no detengamos la disciplina, no tengamos temor
aplicarla. c).
"La necedad está
ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la
alejará de él." (Prov. 22:15). ¿Que quiere decir Salomón
con esto?. Que nuestros hijos nos van a poner a prueba y nos van a
empujar hasta él limite. Ellos no entienden hasta donde pueden ir, que
tanto pueden hacer y que todo tiene su limite. Por eso ellos necesitan
esta disciplina, pero que sea consistente y firme. Dios nos
ordena que sí ellos ponen presión y nos empujan, uno también debe de
hacerlo, para que ellos sepan que en ese hogar hay autoridad y limites.
Allí se pondrá a prueba la voluntad de nosotros los padres y la ellos.
Es nuestro deber y responsabilidad quebrar es espíritu rebelde,
controlar con firmeza ese carácter de ese hijo necio. d).
"No rehúses corregir
al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá." (Prov.
23:13). Notemos la frase castigar con vara, esto no quiere
decir que vamos a tomar un barrote y a quebrar todos los huesos de su
cuerpo. Pero sí dice que el castigo debe de ser con dolor, el hijo
tiene que saber que la desobediencia traerá consecuencias dolorosas
sobre él. Dijo otra vez Salomón; e).
"La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho
consentido avergonzará a su madre." (Prov. 29:15). Vamos
a considerar también; (Prov.
29:17). "Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría
a tu alma." Sí nosotros fallamos a dar a nuestros hijos
esta disciplina, un día ese hijo nos traerá vergüenza. Pero sí
nosotros cumplimos con nuestro deber y sí los disciplinamos, ese hijo
dará descanso y alegría a nuestra alma. Habrá en nuestra vida una
grande satisfacción cuando veamos a ese hijo andar y crecer en el
camino de Dios, pero nosotros ¡debemos
de mantenernos firmes!. Aquel padre que falla en ser un buen líder
en su hogar, que accede a las demandas necias de sus hijos. Es un padre
que ha perdido su honor y su dignidad, es un padre traerá maldición
sobre él y sobre su hijo. El padre que deja a su hijo sin disciplina,
es mejor que se prepare porque ese hijo seguirá haciendo lo malo. El
sabe que su padre no lo castigará; "Por
cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de
los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el
mal." (Ecle. 8:11). Aquél hijo que crece sin disciplina, que
se le permite imponer su voluntad, es un joven que eventualmente trae
maldición sobre él, sobre sus padres, sobre todos los que lo rodean.
¿Sabían que la iglesia también sufre por ello?. Sufre por el ejemplo
de los jóvenes que se revelan contra Dios y contra sus padres, ese espíritu
afectará a otros y por ese medio Satanás llevará acabo su obra
destructora. Él sabe que hay jóvenes que pueden llegar a ser
predicadores, ancianos o diáconos, y se enfoca en ellos para
destruirlos y negarle a la iglesia un predicador o un anciano. Esta
batalla por las almas en la que estamos es muy seria y Satanás nos está
ganado, no lo permitamos. Un cielo hermoso nos espera a nosotros y a
nuestros hijos, pero no lo podremos alcanzar si no vencemos a Satanás,
quien esta trabajando en nuestros hijos. Cuando el joven peca, o se
resiste a obedecer a Dios, está sirviendo a Satanás, va a traer
maldición sobre él y va hacer daño al cuerpo de Cristo. Cuando los
padres ignoramos esa conducta y somos
débiles a la rebeldía de nuestros hijos, haremos daño a la
iglesia también. f). "El ojo
que escarnece a su padre Y menosprecia la enseñanza de la madre, Los
cuervos de la cañada lo saquen, Y lo devoren los hijos del
águila." (Prov. 30:17). Dios inspiró este Proverbio para enseñarnos
que la rebelión destruye, aquel hijo o hija que escarnece, que se burla
de su padre diciendo, yo no tengo que obedecerles. Cuantas veces no
hemos oímos la frase, sí Dad, whatever, no hacen lo que uno les dice
desafiando así a Dios y sus padres. ¿Irá ese hijo, o hija a llegar
muy lejos en su vida?. No de acuerdo a lo que Dios dice, a ese ojo los
cuervos lo sacarán y lo devorarán los hijos del águila,
como cuando las aves se comen al animal muerto. 3.
LOS PADRES DEBEMOS SER EL EJEMPLO EN TODO. A.
No es suficiente con decirles, con enseñarles, nosotros tenemos que
practicar, aplicar la autoridad y el deber de la disciplina que Dios ha
puesto en nosotros. Estos padres serán una bendición para la iglesia,
y para su hogar, serán los líderes que sus hijos necesitan y que tal
vez en lo profundo de su corazón es lo que ellos esperan. Moisés dijo
unas palabras que nos recuerdan lo que dijo Pablo a los Efesios. "Oye,
Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a
Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus
fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu
corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de
ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y
cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán
como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu
casa, y en tus puertas." (Deut. 6:4-9). Sí nosotros vamos a
cumplir con nuestros deberes como padres, primeramente necesitamos
convencernos, creer esto de todo corazón. Que solo hay un Dios, un
cuerpo, una fe y un bautismo, nosotros vivimos en una sociedad que niega
y ataca esta verdad. Por eso nosotros debemos de amar a Dios de todo
nuestro corazón, amar la verdad, y todo lo que Él enseña y manda,
ponerlo en nuestro corazón. Pero ¿qué tiene que ver esto con nuestros
hijos?. Aquí el Señor nos manda las cosas que Él quiere que nosotros
les enseñemos a ellos sí queremos producir hijos cristianos. Pero
nosotros las debemos de creer primero y tenerlas en nuestro corazón.
Dijo el Señor; Y estas
palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las
repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas. Dios
quiere que nosotros rodeemos a nuestros hijos con su palabra en todo
momento. Pero nuestro ejemplo es necesario, al estudiar la Biblia, al
ser unos fieles participantes del trabajo de la iglesia. Que al tener
una serie, o una clase Bíblica o de cantos, ellos vean ese entusiasmo,
esa seriedad, pero sí hacemos todo lo contrario y criticamos la
predicación, ¿qué va a ser de nuestros hijos?. Si nosotros no ponemos
este ejemplo, no esperemos que nuestros hijos tengan el deseo de
obedecer a Dios, eso no va a pasar. Nosotros necesitamos primero
obedecer lo que Dios mandó
por medio de Moisés, ¿estamos cumpliendo con ese deber?. (Prov.
22:6; Efe. 6:1-4; Gén. 18:19). Necesitamos reflexionar en el tiempo
y la atención que ellos necesitan, insistir en que hagan su trabajo en
la lección, que asistan a las clases a tiempo, que traigan su Biblia,
insistir así como en lo secular. Sí no estamos siendo diligentes en lo
espiritual como en lo secular, ¿qué estamos enseñando con ello?. Que
lo secular y lo material es más importante que lo espiritual, por
ejemplo ¿porque faltan nuestros hijos a los servicios?. Por el trabajo,
por la tarea y por las actividades deportivas, Satanás nos esta
haciendo daño a nosotros en el hogar y a la iglesia en el servicio de
adoración. Porque nosotros amamos a nuestros hijos y queremos que ellos
vayan al cielo, hermanos mantengámonos firmes, está en nosotros
ser él ejemplo, él líder que ellos necesitan en el hogar, en las
reuniones y en toda actividad de la iglesia. 4.
PADRES, MANTENGÁMONOS FIRMES COOPEREN NUESTROS HIJOS O NO. A.
Nosotros necesitamos cumplir con nuestras responsabilidades como padres,
cooperen ellos con nosotros, o no. Dios ordenó la autoridad de los
padres como una bendición, él ordenó la disciplina en el hogar, él
nos ordenó a nosotros los padres poner el ejemplo en todo. Por eso Dios
quiere que nosotros nos mantengamos firmes estén los hijos de
acuerdo, o no. No importa que
pueda pasar el día de mañana en la vida de ellos, no sabemos que vayan
hacer ellos con su vida. Ellos serán responsables ante de Dios, pero
eso cambia en lo absoluto que mi deber es; “Instruir
a nuestros hijos en el camino del Señor” (Prov. 22:6). Esto es lo
que enfatiza Efesios 6:1-4, no
provocar a ira a nuestros hijos con una conducta pecaminosa, sino
criarlos en disciplina y amonestación del Señor. Que
ellos miren en nosotros la actitud de personas que profesan piedad, ese
ejemplo y esa conducta irreprochable en nuestro hogar. Recordemos lo que
dijo Dios de Abraham; "Porque
yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí,
que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y
juicio." (Gén. 18:19). Examinemos cada uno nuestro corazón,
nuestra vida, nuestra conducta y preguntémonos sí nuestro Dios podrá
decir lo mismo de nosotros y de nuestra familia hoy. Sí yo como padre
no estoy manteniéndome firme, sí he comprometido su verdad, sí en mi
hogar yo vivo sin honor ni dignidad, las palabras dichas a Abraham no se
aplican a mí. Pero sí yo creo de corazón que solo existe un Dios, sí
yo enseño diligentemente a mis hijos su palabra, lo que Él dijo de
Abraham, sí es para a mí.
B.
Hermanos, no fallemos como padres a nuestra responsabilidad como lo hizo
Elí; (1 Sam. 3:11-13)"Y
Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien
la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí
todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio … fin.
Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la
iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él
no los ha estorbado.. Elí fue un buen hombre que hizo muchas
cosas buenas, él fue quién instruyó al joven Samuel, fue digno de
admirarse por ello. Pero no tuvo el carácter, ni el valor de
enfrentarse a sus propios hijos y decirles que aquellas cosas no deberían
de hacerse en su casa, por las amargas consecuencias que vendrían. Pero
Elí no lo hizo y Dios dijo, “yo
juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe;
porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado”.
Aquí Dios nos enseña que sí nosotros hacemos lo mismo que hizo Elí,
también habrá amargas consecuencias para nosotros, porque Dios también
“juzgará nuestra casa”. Notemos lo dicho por Moisés; "Si
alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere
a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole
castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre,
y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar
donde viva; y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es
contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho.
Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá;
así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá."
(Deut. 21:18-21). Es posible que el padre sí cumpla con su
responsabilidad y que luego sus hijos se rebelen. Esto pasa cuando el
padre tiene un hijo contumaz (obstinado, terco) y rebelde que no
obedecerá la voz de padre o de su madre.
Dios no tolerará a un hijo así, no lo toleró antes, ni lo hará
hoy. Nosotros necesitamos mantenernos firmes y hacerle saber esto
a nuestros hijos; (Prov. 17:6,
21; 19:13, 20; 23:22). Conclusión:
Hermanos,
mantengámonos firmes, aprendamos de Josué y tomemos la decisión
de que en nuestra casa, nuestro Dios va a ser respetado. "Y
si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis;
si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron
al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra
habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová." (Josué
24:15). Hoy necesitamos tomar en nuestro hogar esta determinación,
con nuestra esposa, con nuestros hijos y Dios nos bendecirá. Pero
necesitamos tener la fe y el valor de Josué, él fue un padre valiente
y dedicado a las cosas de Dios; (Josué
1:6-9). ¿Lo somos nosotros?. Meditemos en nuestra lección y
recordemos que Dios nos manda que
nos mantengamos firmes. Hay una grande batalla, nuestra alma y la
de nuestros hijos esta de por medio. Sí usted no es todavía un hijo, o
hija de Dios, venga dispuesto a arrepentirse, a confesar su fe en Cristo
y a ser bautizado para el perdón de sus pecados. También la invitación
es para él esposo, o la esposa que no son cristianos. Vengan a obedecer
a Dios, a ayudarse mutuamente, a guiar a sus hijos a ir al cielo y un día
estar juntos; (1 Tesalonicenses
4:13-18).
Juan
Antonio Salazar |