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La palabra de Dios, mi esperanza |
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| Introduciendo el tema: ¿Será la palabra de Dios suficiente para darnos esperanza en estos días?. La respuesta es que sí, nos enfrentaremos a enemigos y tendremos aflicciones como los hijos de Dios en el pasado, pero igual que en ellos, la palabra de Dios será nuestra esperanza. Van a venir tiempos en que estaremos como David; "Porque estoy como el odre (como una botella), al humo”. Estaremos llenos de angustia, en una profunda agonía, pero no nos olvidemos de sus mandamientos, allí está nuestra esperanza, en Cristo y el evangelio; (2 Ped 1:3-9). | ||
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“LA
PALABRA DE DIOS, MI ESPERANZA” (Salmos
119:89-96). Introducción:
1.
El escritor de este libro está alabando a Dios por el significado, por
la belleza y el poder de su palabra que él tuvo en su vida. Nosotros
podemos encontrar el mismo significado, la misma belleza y el mismo
poder en la palabra de Dios en nuestros días. Pero es necesario que
nosotros al igual que David, pongamos nuestra esperanza en la palabra de
Dios. Para poder apreciar estas palabras es necesario que notemos la
actitud del escritor cuando escribió el párrafo anterior. 2.
Notemos su expresión de temor e inseguridad al verse en presencia de
sus enemigos; (Sal.
119:81-88). "Desfallece mi alma por tu salvación, Mas espero en tu
palabra. Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me
consolarás? Porque estoy como el odre al humo; Pero no he olvidado tus
estatutos. ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás
juicio contra los que me persiguen? Los soberbios me han cavado hoyos;
Mas no proceden según tu ley. Todos tus mandamientos son verdad; Sin
causa me persiguen; ayúdame. Casi me han echado por tierra, Pero no he
dejado tus mandamientos. Vivifícame conforme a tu misericordia, Y
guardaré los testimonios de tu boca." 3.
Aunque lo habían angustiado al grado mas bajo, aunque estaba lleno de
sufrimiento, dolor, y en una grande agonía, todavía tenía su
esperanza en Dios y en su palabra. Esperaba ansiosamente su liberación,
y la salvación que solo Dios podía darle. ¿Porqué confiaba David en
la palabra de Dios?. ¿Cómo nos da esperanza la palabra de Dios?. ¿Hay
en la palabra de Dios esperanza para nosotros hoy, así como la hubo con
el salmista?. ¡Sí!. 1.
David confiaba en la palabra de Dios, porque es eterna. Su
palabra permanece para siempre. Dice
David en Salmos 119:89; "Para
siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos."
Aquí
se puede ver una razón de porqué el salmista tenía su esperanza en la
palabra de Dios. Ella, al igual que Dios es eterna, inmutable, que no
cambia, es inalterable, e infalible y está establecida en los cielos
para siempre. a.
Recordando
como se encontraba David, desfallecido, como un odre en el fuego. Ahora
dice en Salmos 90:1-2, 10; "Señor, tú nos has sido refugio
De generación en generación. Antes que naciesen los montes Y formases
la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres
Dios." "Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en
los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia
y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos."
b.
En
contraste con la eternidad de Dios y su palabra, nosotros en esta vida
estamos colgando de un pequeño y frágil hilo. Leamos Salmos 102:11-12,
24-28; "Mis días son como sombra que se va, Y me he secado
como la hierba. Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu
memoria de generación en generación." "Dije: Dios mío, no
me cortes en la mitad de mis días; Por generación de generaciones son
tus años. Desde el principio tú fundaste la tierra, Y los cielos son
obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás; Y todos
ellos como una vestidura se envejecerán; Como un vestido los mudarás,
y serán mudados; Pero tú eres el mismo, Y tus años no se acabarán.
Los hijos de tus siervos habitarán seguros, Y su descendencia será
establecida delante de ti." c.
El
salmista estaba consciente de lo temporal de sus días, por eso confiaba
en Dios y en su palabra, David nos enseña que la tierra y él pasarán,
pero no así Dios y su palabra. Dice en Isaías 40:6-8; "Voz
que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces?
Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. La
hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló
en ella; ciertamente como hierba es el pueblo. Sécase la hierba, marchítase
la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre."
Nosotros necesitamos tener nuestra fe, y nuestra esperanza
en la palabra de Dios, dice Santiago 1:17; "Toda buena
dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las
luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación." 2.
David confiaba en la palabra de Dios, porque es fiel. Es
fiel, igual que Dios. Dice
David en Salmos 119:90-92; "De
generación en generación es tu fidelidad; Tú afirmaste la tierra, y
subsiste. Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, Pues
todas ellas te sirven. Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi
aflicción hubiera perecido." Dios
en fiel en creación y en revelación, nosotros encontramos en la
palabra de Dios la seguridad de su carácter misericordioso que se ha
mostrado a través de todas las generaciones. a.
Dijo David; "De
generación en generación es tu fidelidad”; ¿En que sentido
David habla aquí de esa fidelidad?. En el sentido del fiel
funcionamiento del universo y de todo ser humano. “Tú
afirmaste la tierra, y subsiste." (Sal. 119:90); La tierra,
la creación subsiste por la fidelidad de Dios y de su palabra, este
globo se gobierna, nosotros existimos por lo que Dios ha establecido. El
sol, la lluvia, las estaciones del año, hasta ahora todo funciona
fielmente; "Por
tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, Pues todas ellas te
sirven." (Sal. 119:91, 89:1-2). La fidelidad de Dios y de
su palabra se puede ver, es manifiesta en la creación material y en la
revelación de su palabra; "El
ama justicia y juicio; De la misericordia de Jehová está llena la
tierra." (Sal. 33:5). b.
Dice David que la tierra es una bendición para nosotros, dice
que está llena de su misericordia. Pero, ¿cómo vino la tierra a su
existencia?. ¿Quien la sostiene con todas sus bendiciones de generación
en generación. La palabra de Dios; "Por
la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de
ellos por el aliento de su boca. El junta como montón las aguas del
mar; Él pone en depósitos los abismos. Tema a Jehová toda la tierra;
Teman delante de él todos los habitantes del mundo. Porque él dijo, y
fue hecho, Él mandó, y existió” (Sal. 33:6-9). Nosotros
tenemos la confirmación, la evidencia de la realidad de la fidelidad de
Dios, en la creación y en la revelación de su palabra; “El
consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su
corazón por todas las generaciones." (Sal. 33:11. David
nos enseña que nosotros podemos depender de Dios, porque él es fiel.
El salmista ilustró esta verdad con la creación diciendo que, el sol,
las estaciones del año, la naturaleza, los elementos, él aire,
(oxigeno). Nunca nos han fallado, todo eso trabaja fielmente; (Eclesiastés
1:4-7; Gén. 8:22). c.
Así
trabaja también su palabra, nunca nos ha fallado, esa revelación de
Dios es fiel, el trabajo de Dios en la creación, el trabajo de Dios en
la revelación de su palabra, no han fallado; Salmos
119:89-91;
"Para
siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos. De generación
en generación es tu fidelidad; Tú afirmaste la tierra, y subsiste. Por
tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, Pues todas ellas te
sirven." Cuando vemos el mundo, la naturaleza funcionar de
acuerdo a lo que Dios ha establecido, podemos ver que Dios es fiel a su
pacto, sea en la creación o en lo espiritual, y también su palabra; (Gén.
9:8-17). ¿Ha cumplido Dios esto?. ¿Vemos todavía su arco en
las nubes?. Evidentemente vemos la fidelidad de Dios. Pero hay algo más
que necesitamos ver, por la palabra de Dios fue hecho el universo, por
la palabra de Dios vino el diluvio, por la palabra de Dios el universo
se sostiene hasta hoy, y por la misma palabra el universo será
destruido; (2 Ped. 3:4-7). Aquí tenemos otra evidencia de
la fidelidad de Dios y de su palabra, él cumple lo que promete, por
estas cosas el salmista puso en Dios y en su palabra su esperanza. 3.
¿Cómo nos da la palabra de Dios esperanza? Dijo
David que la palabra de Dios nos sostiene. "Si
tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera
perecido." (Sal. 119:92).
Si la palabra de Dios no nos puede sostener en la aflicción, nada podrá
hacerlo, de esta manera nos da la palabra de Dios esperanza. a.
Dice el salmista que ni la más severa de las persecuciones o de
las angustias, podrá destruir la fe de todo aquel que encuentra su
delicia en la palabra de Dios. Dijo David, si no fuera por tu ley, ya
hubiera perecido. Esta es una verdad en nuestros días, sí la
palabra de Dios con su poder no nos sostiene, ¿qué va a ser de
nosotros?. ¿Qué va a pasar con nosotros?. La palabra de Dios que
sostiene este universo, también va a sostener a los hijos de Dios en
todas sus tribulaciones, dijo David; "Nunca
jamás me olvidaré de tus mandamientos, Porque con ellos me has
vivificado." (Sal. 119:93). b.
La
palabra de Dios nos trae memorias muy preciosas del poder de Dios para
fortalecernos y darnos vida, dijo el salmista “jamás
me olvidaré”. Cuando el hijo de Dios no se olvida de las
palabras de Dios, estas memorias le fortalecen, recordemos lo que ha
hecho la palabra y el poder de Dios en nosotros. Dijo Pablo en Tito 3:3;
"Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos,
rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos,
viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a
otros." También en Romanos 6:21; "¿Pero qué
fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis?
Porque el fin de ellas es muerte."
Hagamos lo que hizo
David, busquemos Dios, confiemos en él y en su palabra, no tendremos
temor. Recordemos lo que dijo en Salmos 119:94-96; "Tuyo soy
yo, sálvame, Porque he buscado tus mandamientos. Los impíos me han
aguardado para destruirme; Mas yo consideraré tus testimonios. A toda
perfección he visto fin; Amplio sobremanera es tu mandamiento."
Conclusión:
¿Será
la palabra de Dios suficiente para darnos esperanza en estos días?. La
respuesta es que sí, nos enfrentaremos a enemigos y tendremos
aflicciones como los hijos de Dios en el pasado, pero igual que en
ellos, la palabra de Dios será nuestra esperanza. Van a venir tiempos
en que estaremos como David; "Porque
estoy como el odre (como una botella), al humo”.
Estaremos
llenos de angustia,
en una profunda agonía, pero no nos olvidemos de sus mandamientos, allí
está nuestra esperanza, en Cristo y el evangelio; (2
Ped 1:3-9). Dios no
va a desamparar a los que confiamos en él; (Rom.
8:35-39). Ud. que no ha obedecido, ¿donde esta su esperanza?.
Ud. que se apartó de Dios, ¿donde está su esperanza?. Venga
arrepentido de todos sus pecados, ponga en Dios, en su palabra y en
Cristo su esperanza; (Sal.
119:89-96).
Juan
Antonio Salazar
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