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He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe |
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| Introduciendo el tema: Es mi oración que al final de nuestra vida tengamos la oportunidad igual que Pablo, de mirar hacia atrás para reflexionar y evaluar todo lo que hicimos por el Señor y por su iglesia. Al igual que a Pablo, a nosotros se nos ha dado la oportunidad de pelear la batalla, de acabar la carrera y de guardar la fe. | ||
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"He
peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la
fe." (2
Tim. 4:6-8). Introducción: 1.
Todos tenemos la habilidad de mirar hacia atrás para reflexionar y
evaluar lo que ha pasado en nuestras vidas, así como todo lo que hemos
hecho. Muchos lo han hecho y han visto las bendiciones y la mano de Dios
en sus vidas, porque le han servido fielmente y con devoción. 2.
Yo creo que al final de nuestros días a todos nosotros nos gustaría
también mirar hacia atrás para reflexionar y evaluar lo que hicimos en
nuestras vidas por el Señor. Pablo pudo hacer eso al final de su vida y
fue capaz de decir confiadamente lo qué él hizo en su vida cristiana. “He
peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la
fe." Aquí podemos ver las palabras de un mártir, pero
también las de un conquistador. El mundo es un altar donde las vidas de
muchos hijos de Dios han sido ofrecidas. Recordemos a Juan el Bautista y
los que se mencionan en Hebreos 11:37; "Fueron apedreados,
aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada......."
La iglesia es un jardín divino que ha sido regado y enriquecido con la
sangre de sus mártires, especialmente en el siglo primero, a Esteban,
Jacobo y al mismo apóstol Pablo; “Porque yo ya estoy para ser
sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano”. 3.
Aquí Pablo nos enseña varias lecciones, ojalá un día nosotros
podamos decir lo mismo, pero va a ser necesario aprender de su carácter,
su fidelidad, su fe y su determinación. Dice Hechos 20:22-24; "Ahora,
he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá
me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades
me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.
Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí
mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí
del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de
Dios." Esto es lo que él quería. A.
He peleado la buena batalla. 1.
Pablo nos dice que la vida es un conflicto, una batalla que tenemos que
pelear. Pero es una buena batalla, porque es espiritual, santa, y
honorable; (2 Cor. 10:3-5). 2.
En esta batalla se nos garantiza la victoria, pero es necesario que
nosotros, que somos soldados espirituales, cumplamos con nuestros
deberes y así pelear la batalla; (2 Tim. 2:1-4).
a.
Un
buen soldado es responsable, donde hay batalla lo ponen a
vigilar, de guardia y él tiene que estar alerta por temor a un ataque
que puede ser fatal para él sus compañeros. Dijo el Señor en Lucas
21:36; "Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos
por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en
pie delante del Hijo del Hombre." b.
Un
buen soldado va a la batalla bien armado, a nosotros se nos ha
dado unas armas poderosas. Dice 2 Cor. 10:4; "Porque las
armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la
destrucción de fortalezas." Pablo habló de las armas y la
armadura en Efesios 6:10-18; "Vestíos de toda la armadura de
Dios, para que podáis estar firmes. Para que podáis resistir en el día
malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Ceñidos con la verdad, y
vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto
del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que
podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo
de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;
orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y
velando en ello......." c.
El
buen soldado tiene conocimiento y está ejercitado en como usar
sus armas, y así pelear esta lucha. La palabra de Dios no da ese
conocimiento, y la practica nos ejercita y nos prepara para la batalla.
Dice 2 a Timoteo 2:15; "Procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa
bien la palabra de verdad." Dice Hebreos 5:13-14; "Y
todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de
justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han
alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos
ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." d.
Tiene
que ser valiente, se requiere valor, poder, y fuerza
para vencer. Dice Josué 1:5-7, 9; "Nadie te podrá hacer
frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré
contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente;
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme
a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. Mira que te mando que te
esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios
estará contigo en........." Notemos
también en Hebreos 10:39; "Pero nosotros no somos de los que
retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación
del alma." e.
Tiene
que ser un soldado es fiel a sus prioridades, no hay nada que le
impida ser obediente. Está dispuesto a amar a su señor más que a
padre o madre, hijos o su mujer. Dice 1 a los Corintios 7:29-30; "Pero
esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que
tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no
llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que
compran, como si no poseyesen." Dijo Cristo en Mateo
10:37-38; "El que ama a padre o madre más que a mí, el que
ama a hijo o hija más que a mí, y el que no toma su cruz y sigue en
pos de mí, no es digno de mí."
B.
He acabado la carrera. 1.
Pablo dice que la vida cristiana es una carrera que tenemos que correr
bien, de acuerdo a las reglas. Dice La Biblia De Las Américas en 2 a
Timoteo 2:5; “También el que compite como atleta, no gana el
premio si no compite de acuerdo con las reglas”. Nuestra meta,
¡acabarla! a.
Para
acabar nuestra carrera como Pablo, es necesario correrla en santidad.
Dice Hebreos 12:1; "Por tanto, nosotros también.......despojémonos
de todo peso y del pecado que nos asedia." Dice La Biblia
De Las Américas; “despojémonos también de todo peso y del
pecado que tan fácilmente nos envuelve”. El pecado va a ser
un peso que nos va a impedir correr, así como el atleta de todo se
abstiene, también nosotros. Dice 1 de Pedro 2:11; "Amados,
yo os ruego............. que os abstengáis de los deseos carnales que
batallan contra el alma." b.
Para
acabar nuestra carrera con éxito, es necesario correr con paciencia
y resolución. Dice Hebreos 12:1; "Corramos con paciencia
la carrera que tenemos por delante." La paciencia crece con
las pruebas y perfecciona el carácter del cristiano. Esta paciencia nos
ayuda a no impacientarnos en los sufrimientos y las dificultades que
encontraremos en nuestra carrera. Nos dará la fuerza para perseverar y
terminar nuestra carrera con gozo y así alcanzar las promesas de Dios.
Dice Hebreos 10:35-36; "No perdáis, pues, vuestra confianza,
que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para
que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa."
Dice Lucas 21:19; "Con vuestra paciencia ganaréis vuestras
almas." c.
Debemos
de correr nuestra carrera con gozo, Pablo acabó de correr su
carrera así como él quería
hacerlo, con gozo. Dice hechos 20:24; "Pero de ninguna cosa
hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe
mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para
dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios." 1)
Vamos
a correrla con gozo sí nosotros tenemos los ojos puestos en Jesús; (Heb.
12:2). 2)
Y
por la corona de justicia que nos espera, que el juez justo nos dará; (2
Tim. 4:8). C.
He guardado la fe, la doctrina. 1.
La vida cristiana es una de constante obediencia, Pablo dijo
“he guardado la fe”, implicando que había una fe que guardar. Aquí
fe significa doctrina y él la guardó diligentemente, con ello
nos recuerda que al cristiano se le ha dado y se la confiado algo
muy sagrado, que es la palabra de Dios. ¿Para qué? ¿Conque propósito?
Dice Efesios 6:19-20; "Y por mí, a fin de que al abrir mi
boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del
evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable
de él, como debo hablar." 2.
Notemos la manera en que Pablo guardó fe, la habló, la dio a conocer
con denuedo. a.
Dice
Hechos 20:19-21; "Sirviendo al Señor con toda humildad, y
con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de
los judíos; y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y
enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a
gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro
Señor Jesucristo." b.
Hechos
20:28-31; "Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño
en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la
iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé
que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces,
que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán
hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.
Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día,
no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno."
3.
Pablo vivió su vida cristiana, peleó la buena batalla y corrió su
carrera sin avergonzarse del evangelio jamás. Todo cristiano,
especialmente los que predicamos la palabra de Dios debemos de examinar
en como estamos guardando la fe. Pablo señaló, identificó y expuso el
pecado, él predicó todo el consejo de Dios; Hechos 20:27; "Porque
no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios." ¿Qué
estamos predicando nosotros? ¿Cómo estamos guardando la fe? a.
Pablo
le encargó a Timoteo que hiciera lo mismo, dice 2 a Timoteo 1:13; "Retén
la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es
en Cristo Jesús." Dice La Biblia De Las Américas en 2 a
Timoteo 4:1-2, 5; “Te encargo solemnemente, en la presencia de
Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos,
por su manifestación y por su reino: Predica la palabra; insiste a
tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha
paciencia e instrucción.” “Pero tú, sé sobrio en todas las cosas,
sufre penalidades, haz el trabajo de un evangelista, cumple tu
ministerio.” b.
La
palabra de Dios y su pueblo son constantemente atacados, oprimidos y
encuentran oposición todo el tiempo. La palabra de Dios, qué es la
sana doctrina se está ignorando como la regla de fe y practica, se está
haciendo a un lado en nuestros tiempos. Lo que Dios tiene como inmundo,
muchos lo tienen como algo respetable. Por ejemplo; 1).
Al homosexual se le llama “gay person” ¿saben que significa esa
palabra?. Significa feliz, jovial, lleno de gozo. 2).
El “abortar “ a un niño que no ha nacido se le llama; “Your
right to choose”. El tomar la vida humana se trata como si estuviéramos
decidiendo si queremos nieve de chocolate o de vainilla. 3).
A toda transgresión y apostasía se les llama “progreso” y a todos
aquellos que enseñamos que la palabra de Dios es la regla de fe y
practica se nos condena llamándonos “antis”. c.
Hermanos
no olvidemos las responsabilidades que tenemos con la fe que se nos ha
sido dada, dice Judas 3; "Amados, por la gran solicitud que
tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido
necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la
fe que ha sido una vez dada a los santos."
d.
Cristo
nos ha hecho mayordomos, nos ha confiado su palabra para que sea
administrada correctamente. Nuestra vida es la oportunidad, dice Lucas
12:43-44, 47; "Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su
señor venga, le halle haciendo así. En verdad os digo que le pondrá
sobre todos sus bienes." "Aquel siervo que conociendo la
voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad,
recibirá muchos azotes." Conclusión: 1.
El apóstol Pablo no le importó dar su vida, ni derramar su sangre por
la causa que amó más que a su propia vida, murió porque él sabía
que su trabajo no era en vano. Dijo en Filipenses 2:16-17; "Asidos
de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme
de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado. Y aunque sea
derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me
gozo y regocijo con todos vosotros." Se preparó y al final
de sus días, él ya estaba listo para ser sacrificado. Dice 2 a Timoteo
4:6; "Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de
mi partida está cercano." 2.
Por la manera en como vivió su vida cristiana, Pablo pudo mirar hacia
atrás para reflexionar y evaluar todo lo que él hizo por el Señor y
su iglesia. Pablo pudo hacerlo al final de su vida y decir
confiadamente: "He peleado la buena batalla, he acabado la
carrera, he guardado la fe”. Habló con confianza de la
recompensa que estaba guardada para él, como reconocimiento a su
obediencia: “Por lo demás, me está guardada la corona de
justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día”. Pero
no nada más a él se le va a dar la corona de justicia, sino también; “A
todos los que aman su venida." Pero no la vamos a obtener sí
nosotros no peleamos la buena batalla, sí no acabamos la
carrera, sí no guardamos la fe. ¿Lo va a ser usted? 3.
Es mi oración que al final de nuestra vida tengamos la oportunidad
igual que Pablo, de mirar hacia atrás para reflexionar y evaluar todo
lo que hicimos por el Señor y por su iglesia. Al igual que a Pablo, a
nosotros se nos ha dado la oportunidad de pelear la batalla, de
acabar la carrera y de guardar la fe. ¿Iremos a cumplir con
estas cosas? Cada uno de nosotros lo debemos de saber, Pablo lo sabía.
Ojalá que no vayamos a perder la oportunidad de servir al Señor como
lo hizo él, porque no alcanzaremos esa corona, al contrario, seremos
eliminados. Dice 1 a los Corintios 9:24-27; "¿No sabéis que
los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se
lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que
lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona
corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta
manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien
golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no
sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser
eliminado."
Juan
Antonio Salazar
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