Y SI EL JUSTO CON DIFICULTAD SE SALVA; ¿QUE SERA DEL IMPIO Y DEL PECADOR? (1ª Pedro 4:18)

 

Introducción:

1. Para poder comprender el significado de estas palabras, necesitamos considerar el contexto, por ejemplo, Pedro dijo en el verso 17; “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si comienza por nosotros primero, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios? Inmediatamente dijo: Y, si justo con dificultad se salva, ¿qué será del impío y pecador? En este texto, Pedro repita la enseñanza de las escrituras concerniente al juicio de Dios concerniente a su pueblo y el mundo. Los profetas Jeremías, Ezequiel y Amós comunicaron el mensaje a Israel, el pueblo que Dios había elegido pero que pecaron contra él, que no se quedarían sin castigo; Jer. 25:29; Eze. 20:36; Amos. 3:2.

2. Aunque la declaración de Pedro es semejante a los textos del Antiguo Testamento, observamos una diferencia. El pueblo de Israel se negó a escuchar a Dios quién les habló a ellos a través de los profetas. Eventualmente se llegó el momento de su castigo, cuando Dios castigó severamente a la casa de Israel y la casa de Judá. Por en contraste los destinatarios de esta carta, que también son los elegidos de Dios, quiénes soportaron sufrimientos por la causa de Cristo, por esta razón Pedro los se llama bienaventurados, ellos sí oyeron a Dios. Los cristianos en el primer siglo recibieron los juicios de Dios, no en forma de condenación, sino en el nombre de Cristo. Esta es la razón por la cual Pedro escribe diciendo; “Es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios". ¿Pero qué significa esto? Pedro está diciendo:

a. Que la Iglesia está continuamente sujeta a persecución.

b. Que la vida cristiana es una carrera de constante lucha.

c. Que muchos temores siente el pueblo de Dios, concerniente su salvación final.        

d. Que el justo difícilmente será salvó, pero para lograrlo debe soportar hasta el final.  

3. Dios ha hecho posible para el justo escapar de la condenación a través de la remisión de los pecados. Él acerca más a él al justo a través de las adversidades, y a través de Cristo lo trae a él y lo restaura a una relación con él mismo. Sin embargo, las personas que se niegan a obedecer el evangelio, enfrentaran la condena divina debido a su incredulidad. Los juicios de Dios para con los incrédulos, resultarán en su exclusión de la presencia de Dios; 2 Tes. 1:9.  

4. Los juicios de Dios viene primero sobre la familia de Dios; después, y sin duda sobre los que no "obedecen el Evangelio de Dios"; Rom. 2:5-10. La salvación del justo, sin duda es difícil, pero será salvo. Sobre esta base descansa el argumento del apóstol, que sí la salvación del justo será difícil, los pecadores no podrán ser salvos en lo absoluto, su salvación es absolutamente imposible. En la búsqueda de esta cuestión Pedro nos enseña…

 

I. ¿Por qué el juicio de Dios comienza con su casa?

 

A. El juicio de Dios debe de comenzar en su casa.

     1. El juicio de Dios comienzan en su casa porque el aborrece el pecado; y más en aquellos quiénes están cerca a él. Él tendrá a aquellos en quienes su amor descansa, libres del pecado y su corrupción, porque él al que ama disciplina. Amos 3:2; "Sólo a vosotros he escogido de todas las familias de la tierra; por eso os castigaré por todas vuestras iniquidades”

2. Dios nos visite a través de la persecución, a veces la iglesia pasa por tiempos de gran aflicción; ese era el caso cuando Pedro escribió esta carta. Era un periodo de fuego, pero un fuego purificador. El sufrimiento es la disciplina designada para el alma del cristiano, el oro es pasado por el fuego, la fe del cristiano por los sufrimientos, esto no debe de extrañarnos.

 v 1 Pedro 4:12; "Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros; como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo”. El Señor había predicho que vendría el tiempo de le prueba, y vino cuando Pedro estaba escribiendo esta carta. Era un horno ardiente, una prueba de fuego, el principio de una cruel persecución, a través de los cuales los creyentes pasarían. La prisión, la tortura, la espada, y el león, amenazaban a la iglesia en su niñez. El grito de los incrédulos; “los cristianos a los leones” sería pronto escuchado en todas las ciudades de Asia menor.

 v 1 Pedro 4:4; "Y en todo esto, se sorprenden de que no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan”

 v 1 Pedro 4:14; "Si sois vituperados por el nombre de Cristo, dichosos sois, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, por ellos El es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”.

 v 1 Pedro 1:7; "Para que la prueba de vuestra fe más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo”. Porque estamos impuros a causa del pecado, y nuestra fe no está completa, necesitamos estas pruebas, al igual que el oro debe ser purificado con fuego.

B. Si comienza primero con nosotros, ¿imagínese cómo será de terrible para aquellos que se nieguen a obedecer el evangelio, cómo será el fin de ellos?

     1. Dios es duro y estricto con nosotros, pero es porque a través de sufrimientos nos prepara para ir al cielo, pero hace imposible la salvación para los desobedientes.

v 2 Tes. 1: 5-10; "Esta es una señal evidente del justo juicio de Dios, para que seáis considerados dignos del reino de Dios, por el cual en verdad estáis sufriendo. Porque después de todo, es justo delante de Dios retribuir con aflicción a los que os afligen, y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros, cuando el Señor Jesús sea revelado desde el cielo con sus poderosos ángeles en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús. Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando El venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros”.

v 2 Tes. 2:8-12; "Y entonces será revelado ese inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuya venida es conforme a la actividad de Satanás, con todo poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, porque no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les enviará un poder engañoso, para que crean en la mentira, a fin de que sean juzgados todos los que no creyeron en la verdad sino que se complacieron en la iniquidad”.

 

II. ¿Por que es difícil la salvación de los justos?  

 

A. Y si el justo con dificultad se salva. Pedro usa estas palabras para señalar las dificultades que tenemos para poder ser salvos. Él sabía lo que Jesús había dicho.

v Mateo 7:14; "Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Hay una que lleva a la vida, sí los placeres del pecado son dejados atrás, los placeres de la santidad y de la vida eterna nos esperan. Los que han sido motivados por el sincero deseo de trabajar por su salvación con temor y temblor, es porque entienden perfectamente las dificultades para lograrlo, muchos no lo hemos entendido.

v Lucas 13:23-24; "Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y El les dijo: Esforzaos por entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos tratarán de entrar y no podrán. Cristo enseña que la puerta es estrecha, y que está abierta pero para entrar se requiere no un esfuerzo mediocre. Sino el mejor, uno con todo nuestro vigor, de una entrega incondicional, no solo con desear entrar por esa puerta es suficiente, muchos son así.

v Pablo animó a los cristianos en Asia con estas palabras: Hechos 14:22; "Fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe, y diciendo: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

B. En su carta a los Filipenses Pablo exhortaba a los hermanos a continuar trabajando en su salvación con temor y temblor. Es decir, con ese tipo de ansiedad que uno tiene cuando siente que algo muy importante está de por medio, y que está en peligro de perder. La razón,  o la base para ese "temor" es en sentido general por el peligro de perder el alma.

v Fil. 2:12-13; "Así que, amados míos, tal como siempre habéis obedecido, no sólo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito”.

C. El hombre no puede ganar su salvación porque es un don de Dios sin embargo, es un proceso de desarrollo espiritual y crecimiento en conocer a Jesucristo como Salvador. En este proceso el cristiano debe determinarse a sí mismo luchar, trabajar duro para ser salvo sabiendo que no será fácil. La salvación depende de la obra de Cristo por nosotros, mientras la recompensa depende de nuestro trabajo por Cristo. En el afán de buscar la salvación muchos cristianos caen, no quieren sufrir, tampoco tienen la paciencia para correr la carrera.  

v Lucas 8:13; "Y aquéllos sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíz profunda; creen por algún tiempo, y en el momento de la tentación sucumben”.

D. Sí es difícil que el justo se salve, ¿que irá a ser del impío y el pecador?  

     1. El juicio de Dios debe comenzar por su casa; en parte por los pecados de los cristianos cometidos contra la luz, contra el conocimiento y porque Dios aborrece el pecado. El juicio debe comenzar en el casa de Dios porque el amor de Dios es sabio y santo, y aunque él no con mucho entusiasmo aflige y entristece a los hijos de los hombres, pero sí él nos disciplina es para nuestro beneficio, y un día seamos partícipes de su santidad. Pero la salvación es un trabajo grande y difícil; nosotros estamos ordenados a cuidar de nuestra salvación con temor y temblor. El justo difícilmente se salvará debido que sus enemigos son tantos, muy fuertes, y él es débil y pecador. Las tentaciones son un enjambre alrededor de él, las lujurias pecaminosas están dentro de su corazón, donde esas tentaciones se enfocan así mismas.   

    2. Pero si es difícil para que los justos sean salvos, ¿qué esperanza de salvación tiene el descuidado y el indiferente? Si los hombres son indiferentes, y perezosos en sus deberes  religiosos, sin celo, sin entusiasmo, sin la voluntad de negarse a ellos mismos, ¿podrán ellos caminar en el camino angosto? No hay ningún otro camino que los conduzca al cielo; tampoco tendrán ninguna esperanza de salvación.

v Efe. 2:11-12; "Recordad, pues, que en otro tiempo vosotros los gentiles en la carne, llamados incircuncisión por la tal llamada circuncisión, hecha por manos en la carne, recordad que en ese tiempo estabais separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin tener esperanza, y sin Dios en el mundo”. Una descripción completa de no tener ningún conocimiento de Cristo, ningún interés en él, sin vida, o bendición de él. Sin tener ninguna esperanza; ninguna base para esperar tiempos mejores, sin expectativa razonable de un mejoramiento, o cambio en su condición religiosa. Y sin Dios en el mundo; la frase "en el mundo" intensifica lo que es sin Dios. Sí no fuera ya  suficientemente malo en si estar sin Dios, (sin su sagrada comunión e influencia bendita) en cualquier lugar, pero es peor estar sin él y sin tener la esperanza de estar con él.

v 1 Tes. 4:13; "Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza.

v Mateo 25:41; "Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles”.

v Apoc. 21:8; "Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”.

 

Conclusión:

1. Recuerde, si el justo se salva con gran dificultad, nunca será salvo si el no ve de inmediato de sí mismo para con el Señor Jesús. Allí se halla la esperanza para los pecadores y los justos, en el trabajo terminado del bendito Redentor! Yo sé donde estás, dijo una vez un hombre bueno a uno que estaba dudando, Cristo ha terminado el trabajo de la salvación, pero tú no estás contento con lo que él ha hecho, por lo que quieres cambiarlo con algo propio de ti. Vengan pecadores y vengan justos, a la base de esa querida cruz donde Jesús compró con su propia sangre la salvación.

 

2. El cristiano puede sufrir un poco por ahora pero al final él tendrá la vida eterna. Pero ahora, ¿cuál será el final de los pecadores? En una palabra: Él perderá su consuelo, perderá a sus amigos, perderá su esperanza, perderá la bondad de Dios y también perderá su alma. ¿Donde aparecerá el impío y el pecador? ¿En qué luz él será visto en el gran día? Así cómo dice la Biblia: "no vestido de boda" "inicuo y perezoso" "siervo inútil".

 

3. ¿Es usted un cristiano? Si no lo es, ¿le gustaría responder a la invitación de Dios? El es nuestra única esperanza, venga a ser bautizado para la remisión de sus pecados. Hechos 22:16; "Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados invocando su nombre."

v La salvación ilustrada con la parábola de la oveja perdida.

¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la que está perdida hasta que la halla? Al encontrarla, la pone sobre sus hombros, gozoso;  y cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: "Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido". Este es el corazón de Dios.

v La salvación ilustrada con la parábola de la moneda perdida.

   ¿O qué mujer, si tiene diez monedas de plata y pierde una moneda, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta hallarla? Cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: "Alegraos conmigo porque he hallado la moneda que había perdido." Esta mujer tenía 10 diez monedas de plata pero perdió una no dijo, bueno eso no importa porque todavía me quedan nueve. Al contrario, encendió la lámpara, barrió la casa y la buscó hasta que la halló. Esto requirió tiempo y un gran esfuerzo porque no buscó por encima, buscó decididamente, con la mentalidad de encontrarla, ella no se venció, hizo lo que necesitaba hacer. Este es el corazón de Dios.

v La salvación ilustrada con la parábola del hijo pródigo.

     “Y Jesús dijo: Cierto hombre tenía dos hijos;  y el menor de ellos le dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde. Y él les repartió sus bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntándolo todo, partió a un país lejano, y allí malgastó su hacienda viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino una gran hambre en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces fue y se acercó a uno de los ciudadanos de aquel país, y él lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Y deseaba llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. Entonces, volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos de los trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, pero yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; hazme como uno de tus trabajadores  Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, (su padre probablemente tenía la costumbre de salir y mirar cada día al horizonte esperando el regreso de su hijo. Su corazón todavía estaba lleno de compasión por él, al verlo corrió a encontrarlo todavía estaba lejos, se echó sobre su cuello y le besó). Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. Pero el padre dijo a sus siervos: (su padre no quiso hacer lo que su hijo le pidió, aceptarlo como uno de sus trabajadores, él estaba contento y quería celebrar.) Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies;  y traed el becerro engordado, matadlo, y comamos y regocijémonos; porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto; estaba perdido y ha sido hallado. Y comenzaron a regocijarse”. Este es el corazón de Dios.

v Estas tres ilustraciones explican que es la salvación para Dios, él no se da por vencido, nosotros sí.