"Alégrate  joven en tu juventud"

 (Eclesiastés 11:9,10)

 

Introducción:

  A. En muchas maneras y por muchas razones es un tiempo difícil ser joven, muchas veces las noticias acerca de la juventud son malas, y a veces tan malas que hasta nos perturban. La juventud es la etapa del vigor, de la fortaleza y de los pensamientos vanos. Están convencidos que nada le puede pasar; "La gloria de los jóvenes es su fuerza." (Prov. 20:29).  

 

B. La Juventud es el tiempo de “alegrarse” y “regocijarse”, un joven que no se regocija es tan inatural como el hielo en Agosto. Pero; ¿que es lo que aquí Salomón esta diciendo al joven?. ¿Acaso le está dando la libertad para que haga y se regocije en lo que mejor le parezca?. No, Salomón no está diciendo eso, las palabras de Salomón se han mal interpretado para vivir buscado la satisfacción de los apetitos carnales. ¿Cómo sabemos eso?, por lo que aquí mismo dijo; “Sobre todas estas te juzgará Dios” (Ecle. 11:9). Dios ha provisto lo necesario para que el joven encuentre el verdadero gozo y se acuerde de él en los días de su juventud; (Ecle. 12:1). Pero el joven tiene que ser obediente, reverente, puro y diligente; (1 Tim. 4:12; 2 Tim. 2:22).      

 

1. HAY MANERAS EN QUE EL DIABLO ROBA A NUESTRA JUVENTUD.

  A. Él tienta al joven a que traspase los límites que han sido puestos a nuestro alrededor por un Dios benévolo, por un Dios que quiere lo mejor para nosotros. 

    1. El diablo hace creer al joven que nosotros nos perderemos los verdaderos placeres de la juventud si nosotros no quebramos las reglas y nos escapamos de las limitaciones de Dios. Porque the real thing, the goof stuff están fuera de esas limitaciones; (Gén. 3:1-6; 2 Cor. 11:3).

         a. El joven puede venir a pensar de la juventud como “la ventana de la oportunidad” para complacerse en cualquier clase de placer. Puede llegar a pensar que habrá tiempo suficiente para madurar y qué todo daño que hayan causado, lo podrán reparar después. 

         b. Satanás hace creer al joven que la juventud es como un “paseo en por parque”, algo sin ningún compromiso, sin ningún trabajo, y sin ninguna responsabilidad. 

         c. El joven puede venir a pensar de la juventud como un periodo cuando ellos no son totalmente responsables de sus acciones, y que lo que nosotros hacemos en nuestra juventud  “no cuenta.”  Pero esto no es cierto; (Gál. 6:7).

         d. Nosotros podemos marcarnos para toda la vida, y aunque nosotros recapacitemos y nos volvamos al Señor, nosotros sufriremos las consecuencias para el resto de nuestras vidas del daño que nosotros nos hemos infligido en nosotros mismos. 

    2. La verdad es que hay lugar dentro de las reglas que Dios nos ha puesto para vivir una vida buena; (Sal. 34:11-16).

B. Pero también el joven se puede robar de su juventud si, mientras permaneciendo dentro de los límites de Dios, simplemente falla en “regocijarse” en su juventud, fallando así en llenarse completamente de la bondad de Dios que él puso allí. 

    1. Nosotros podemos permitir que nuestra juventud se nos pase sin regocijarnos y perdamos así la experiencia que hay en la juventud.  Dijo David; “Joven fui y he envejecido” Sal. 37:25). 

    2. El joven simplemente falla en comprender que la juventud fue dada para ser disfrutada, es una etapa de la vida que no ya no volverá; "Alégrate, joven, en tu juventud".

3. Las personas jóvenes, y  los más viejos deben de saber que el Señor es un Dios bondadoso, que él nos da la vida para ser felices y qué gustemos de su bondad;  (1 Ped. 2:3; Sal. 37:4-6). 

 

2. ADVERTENCIAS ESCRITAS PARA LA JUVENTUD. 

 

A. Nosotros necesitamos saber que hay pecados en que las personas jóvenes son débiles. "Huye también de las pasiones juveniles". (2 Tim. 2:22).

 

B. "Alégrate, joven, en tu juventud". Nosotros necesitamos conseguir cada gota de alegría que el Señor puso en la juventud.

 

C. Nosotros necesitamos quedarnos dentro de los límites de la voluntad de Dios.  "Pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios." (Ecle. 11:9). "Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." (Ecle. 12:13-14).

 

D. "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;" (Ecle. 12:1). El joven necesita hacer en su juventud un tiempo de devoción genuina al Señor, la juventud es cuando la persona decide si sigue a Dios o no. "Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho." (Gén. 8:21). También; "Te he hablado en tus prosperidades, mas dijiste: No oiré. Este fue tu camino desde tu juventud, que nunca oíste mi voz." (Jer. 22:21). 

 

E. "Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad." (Ecle. 11:10). Dios quiere ver al joven feliz, pero es necesario que él  quite de su corazón todo rencor, todo resentimiento y que se refrene de esas pasiones juveniles que dejarán en su vida miseria y remordimientos. Todo joven que se deje llevar por sus malos deseos y sin ninguna restricción moral, tarde o temprano sufrirá las consecuencias de ello; "Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." (Ecle. 12:14).

 

3. LA NECESIDAD DE NUESTROS JÓVENES EN EL TRABAJO DEL SEÑOR. 

 

A.    La juventud es un tiempo cuando nosotros creemos que los cambios importantes para lo bueno pueden llevarse acabo en la sociedad y en la iglesia

B. Antes de que este “idealismo juvenil” se rechace y se haga a un lado como algo que no funcionará. Permítame recordarles que la mayoría de los grandes cambios para lo bueno que se han logrado en la historia fueron iniciados por aquéllos que no supieron hacer cualquier otra cosa buena que intentar hacer algo. 

    1. A veces es una cosa maravillosa ser ignorante del hecho de que “no puede hacerse.” 

    2. Nosotros los más viejos necesitamos que tener cuidado (sobre todo en el trabajo del Señor) para no ignorar el idealismo y la energía de nuestros jóvenes, ellos pueden estar diciendo algunas cosas que nosotros necesitamos oír. 

    3. Algunos de nosotros envejecimos antes de que fuera necesario y nosotros necesitamos evitar el tener una actitud patrocinadora y decirle al joven: “Cuando usted haya vivido así como yo, usted verá que ciertas cosas simplemente no son posibles.” 

C. Nuestras personas jóvenes necesitan hacer el compromiso y asumir las responsabilidades en nuestro trabajo congregacional. 

    1. La persona que es bastante adulta para obedecer el evangelio, es bastante adulta también para ser un miembro activo el cuerpo del Señor. 

    2. Esta verdad la dijo Pablo; (Rom. 12:4-5; 1 Cor. 12:18; Efe. 4:16). 

D. La contribución del trabajo que nuestros jóvenes hacen no debe de ser vista como  la de una ficha “token”. En lugar de ello nosotros necesitamos ver qué es lo que  ¡nuestras jóvenes pueden traer a ese trabajo!. 

 

Conclusión: 

 

A. Todo joven y viejo por igual necesitamos  aprender y entender la voluntad de Dios, y ¿cual es?. "El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." (Ecle. 12:13-14). 

 

B. Nosotros necesitamos librarnos, desechar las disposiciones amargas y reconocer que Dios quiso darnos la vida para que ser disfrutada en el sentido más alto; (Jn. 10:10; 1 Tim. 4:8). 

     1. Sí nosotros ya no somos ningunos jóvenes, qué nuestra prioridad sea el ayudar a nuestros jóvenes por la  enseñanza y el ejemplo a que puedan ver que la vida es un regalo bueno de Dios. 

     2. Sí usted es joven debe de aprender a “regocijarse” totalmente en los días de su juventud. Qué agradable es ver a un joven contento, feliz, pero que triste es verlo triste porque uso drogas. Que triste es ver a la muchacha afligida porque esta embarazada y no sabe que hacer, dijo Salomón; "El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate." (Prov. 15:13).. 

 

                                       Juan Antonio Salazar