“FE ES LA VICTORIA”

Para vencer el pecado.

Introducción:

1. El tema de esta serie de lecciones se titula, “fe es la victoria” y los siguientes versículos son la base; 1 Jn. 5:4-5; "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?"

2. En la lección anterior nosotros vimos que la fe que vence al mundo es....

a.      Una firme convicción y confianza en Jesús.

1)     Qué él es Cristo, él Hijo de Dios; (Hechos 8:37).

2)     Qué él es el camino, la verdad y la vida; (Jn. 14:6-7).

3)     Qué nadie más que él, provee el camino a Dios y a la vida eterna; (Jn. 6:68-69).

b.     Esa firme convicción y confianza en Jesús, vienen por: 

1)     La palabra de Dios; (Romanos 10:17).

2)     Y por la evidencia proveída, por la palabra de Dios; (Jn. 20:30-31).

3. El mundo que nosotros podemos vencer con la fe en Jesús, incluye todo aquello que estorba nuestra relación con Dios, como:

a.      La ansiedad, fastidio, depresión, el desmayo, la disconformidad, temor, dolor y la soledad. Todas estas cosas son condiciones emocionales, qué cuando nos son causados por problemas del cuerpo, o la mente.

b.     Estas cosas son el resultado del pecado, no solamente de la acción, o haberlo cometido, sino también de un modo de pensar pecaminoso; (Prov. 23:5-7; Mateo 9:4).

4. El propósito de esta serie de lecciones es ilustrar, como la fe en Jesús nos ayuda a vencer las cosas ya mencionadas. Es importante analizar, ¿cómo nos ayuda la fe a vencer el pecado?

a.      Aunque el pecado no se toma muy en serio en estos días, sí se debería de tomar. 

b.     El problema del pecado debemos de arreglarlo, sí queremos vencer todo lo demás.

1)      En algunos caso el pecado puede ser la causa mayor de los problemas que hoy tenemos.

2)      En cualquier caso, sí nosotros no vencemos el pecado, no tendremos la ayuda de Dios para solucionar los problemas que tenemos hoy frente a nosotros; (Isa. 59:1-2; 1 Ped. 3:12).

5. En esta lección, trataremos de hacer dos cosas:

a.      Cuidadosamente definir el problema del pecado.

b.     Explicar cómo con la fe en Jesús, podemos vencerlo.

  [Vamos entonces a comenzar considerando....]

 1. EL PROBLEMA DEL PECADO.

 A. Un problema del pecado es la culpa...

1. Primeramente, él Señor dijo que todos hemos pecado; (Rom. 3:23).

a.     Él que guardare toda la ley pero ofendiera en un punto, es culpable de todos; (Sant. 2:10).

b.     La razón es porque el pecado es terrible y Dios es Santo; (Prov. 6:16-19; 17:15).

2. Hay dos manera por las cuáles vienen la culpa del pecado.

a.      Por haber violado la ley de Dios, por habernos hecho transgresores; (1 Jn. 3:4).

1)     Dios tiene una ley, cuando uno la viola Él nos hace responsables; (1 Jn. 3:4).

2)    El pago de esa culpa es muerte, la separación eterna de Dios; (Rom. 6:23; Apoc. 21:8).   

b.     La otra manera es el estado emocional, la conciencia de haber pecado.

1)    Cuando sabemos que hemos hecho algo malo, nos sentimos culpables; (Mateo 26:75).

2)    Nuestra conciencia viene a ser afectada por la culpa de nuestros pecados; (Jn. 8:9).

3. En caso de que nuestra conciencia se endurezca, aun está la culpa en nosotros; (Rom. 13:5).

a.      Aunque no sintamos, por esa culpa Dios nos pedirá cuentas; (Jn. 12:48; Hech. 17:30-31).

b.     Todo pecado sin perdonar, impide a Dios venir a socorrernos; (Isa. 59:1-2; 1 Ped. 3:12).

1)     Eso significa que todo problema que tengamos, lo enfrentaremos solos; (Sal. 94:17).

2)     Toda la ayuda que Dios puede darnos, consuelo, o fuerza, no la recibirá aquél que continúe en el pecado; (Isaías 57:20-21).

 B. El poder del pecado.

1. El problema del pecado no se limita solo la culpa. 

a.      Como si la culpa de nuestros pecados, en sí ya algo muy grande; (Isa. 1:11-14).

b.     El pecado tiene el poder para esclavizar al hombre, y le impide hacer lo que él en verdad quiere hacer. Dijo Pablo; “El deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del...” (Gál. 5:17).

2. Jesús describe el poder del pecado; (Jn. 8:31-34).  

a.      La libertad que está aquí en consideración, es la libertad del pecado; (2 Tim. 2:24-26).

b.     Cuando alguien comete pecado, viene a ser esclavo del pecado; (Jn. 8:34).

3. Pablo habló claramente de lo horrible que fue su vivir su vida esclavizada al pecado, una condición de la cuál la ley de Moisés nada podía hacer por él; (Rom. 7:14-24).

a.      Él estaba “vendido al pecado”. (Rom. 7:14). Estaba como un esclavo, sujeto, bajo control.

b.     No podía obrar, practicar lo que él quería y lo que hacía “lo aborrecía”. (Rom. 7:15).

c.     También Pablo dijo, “el pecado (la influencia) que  mora en mi”. (Rom. 7:17, 20).

d.     Aunque él quería hacer lo bueno, por causa de la carne no lo podía hacer; (Rom. 7:18). 

e.      Se encontró llevado a cautividad del pecado, a ser como un prisionero; (Rom. 7:23).

f.       Pablo se lamentó de esa condición; (Rom. 7:24). Sus palabras no son suficientes para expresar la gran necesidad que tenemos de la gracia de Dios y la liberación que solo el da.

 [El pecado es como una droga poderosa, de la cuál nosotros podemos venir a ser esclavos (adictos) hasta que, vengamos a ser libertados de ese poder y de la culpa que nos separa de Dios. Sí no, todo problema que se nos presente, tendremos que enfrentarlo solos, sin ninguna ayuda de nuestro Dios. Pero con la fe en Jesús, podemos vencer el pecado, veamos como...]

 

2. LA FE EN JESÚS NOS DA LA VICTORIA SOBRE EL PECADO.

 A. Proveyendo el perdón de los pecados.

1. El perdón de pecados es prometido a los que “creen en Jesús”. (Hechos 10:43).

a.      Esto lo hace posible la sangre que él derramó en la cruz; (Efesios 1:17). 

b.     Jesús vino a ser la propiciación diseñada para calmar la ira de Dios; (1 Jn. 2:2; 4:9-10).

c.     A traves de su sangre él hombre viene a ser justificado, declarado sin culpa; (Rom. 5:9). Esto significa que venimos a ser libres de la ira que Dios que un día vendrá; (Mateo 25:41, 46).

2. El perdón de pecados es prometido a los que tienen una fe en Jesús que los mueve a arrepentirse y a ser bautizados; (Hechos 2:38; 3:19).

a.      Arrepentimiento es un cambio de mente, donde nos volvemos del pecado a Dios.

b.     El bautismo es una sepultura en Cristo y el principio de una vida nueva; (Rom. 6:3-7).

3. El perdón continua cuando nosotros nos arrepentimos, confesamos nuestros pecados y buscamos a Dios en oración; (Prov. 28:13; Hechos 8:22; Sant. 5:16; 1 Jn. 1:9). De esta manera Jesús soluciona la culpa del pecado, la transgresión y la conciencia; (Heb. 9:14).

   B. Proveyendo el poder sobre el pecado.

1. En Romanos 6:6-7 Pablo habló de la libertad del pecado.

a.      “A fin de que no sirvamos más al pecado”.

b.     “Porque el que ha muerto al pecado, justificado es del pecado”.  

2. También dijo en Romanos 8:1-2, 12-13, Pablo describe diciendo de donde viene este poder...

a.     "La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha........ del pecado y de la muerte."

b.     Especialmente cómo el Espíritu, nos da el poder para “hacer morir las obras de la carne”. 

c.      Por el Espíritu, nosotros tenemos la ayuda de Dios para vencer el pecado; (Efe. 3:16, 20-21; Filip. 4:13).

3. La promesa del Espíritu fue dada por Jesús y también por sus apóstoles.

a.      Para aquellos que creen en Jesús; (Jn. 7:37-39).

b.     Para aquellos que se arrepienten y son bautizados; (Hechos 2:38-39). 

c.     También para aquellos que vienen a ser hijos de Dios; (Hec. 5:32; Gál. 3:26-27; 5:16).

 Conclusión:

 1. Para aquél que tiene la voluntad para creer en Jesús, para aquél que con confianza y convicción hace lo que Jesús dice. Para él; “Fe es la victoria”. 

 2. Existe la certeza de la victoria sobre el pecado...

a.      Sobre la transgresión y el estado emocional, la conciencia por haber hecho lo malo.

b.     Sobre el poder del pecado que fácilmente nos esclaviza. Esta victoria se alcanza a traves de la sangre de Jesús derramada en la cruz y don del Espíritu Santo.

 3. Con estos dones maravillosos, nosotros tenemos la relación con Dios que nos ayuda a vencer todo lo que el mundo pueda traer a nosotros. ¿Tiene usted la fe suficiente para obedecer a Dios? Sí usted cree que Cristo es el Hijo de Dios, sí está dispuesto a aceptarlo cómo su salvador. Venga a confesar su fe en Cristo ante Dios y los hombres, arrepiéntase de sus pecados y venga a ser bautizado. Haciendo estas cosas y por su fe usted, en todo será victorioso.

 [En la siguiente lección, hablaremos de la fe en Jesús que nos da la victoria sobre la ansiedad].

 

                                        Mark A. Copeland

                                          Traducido por:

                                       Juan Antonio Salazar