“UN ESTUDIO
SOBRE ROMANOS
Introducción:
El capítulo 14 de Romanos
no es un capítulo muy fácil de entender para muchos, esto es algo lógico si no
estamos familiarizados con lo que Pablo dice aquí. Es mi recomendación que leamos
con mucho cuidado cada uno de los 23 versículos de este capítulo.
Los
problemas que estaban aconteciendo era mientras la iglesia estaba en su
desarrollo, había solo dos grupos de personas, Judíos y Gentiles que al haberse
convertido habían venido a formar una mezcla de dos culturas completamente
diferentes, además estaban bien arraigados, especialmente los Judíos. Algunos
de los Judíos convertidos, parece ser que no se habían desligado completamente
de la ley de Moisés, yo me atrevo a decir que quizás no buscaba justificación
de acuerdo a aquellas practicas, algunos guardaban ciertos “días”, lo cual
discutiremos mas adelante,” pero otros no. Unos a otros se “juzgaban”
entre ellos mismos sobre estos asuntos, algunos estaban comiendo “carnes”
que se vendían en los mercados de los Gentiles, que en algunos casos
habían sido ofrecidos a los ídolos en un
templo pagano, otros por no arriesgarse mejor comían solo legumbres.
Ellos estaban tratando de forzar en todos sus practicas, había mucho “el
juzgarse” entre ellos mismos, se estaban condenando unos a otros sobre
estos asuntos. No necesita uno ser sabio para poder ver que por estas cosas
unos a otros se ofendían, y esto causó confusión entre ellos, no era una
situación muy feliz. Hnos. tengamos en mente que toda restricción que existió
en el A. T. ya había sido removida. (Col.
2:13-17).
1. ROMANOS 14
HABLA DEL TRATO AL HERMANO SOBRE ASUNTOS DE “INDIFERENCIA”
Con indiferencia
quiero decir asuntos o cosas en los cuales Dios es completamente indiferente,
la circuncisión es un ejemplo, dijo Pablo; “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión
vale algo, ni la incircucisión” (Gál.
5:6). En un tiempo tuvo mucho significado, pero en Cristo ya no
significa nada. Dios es completamente indiferente si ahora alguien circuncida a
su hijo o no, a menos que usted hermano confíe en la circuncisión para
justificación o que trate de obligar a otros a que lo hagan. Romanos
14 trata estrictamente con hermanos que tuvieron sus diferencias sobre
asuntos de “indiferencia” y en como se trataron entre ellos mismos.
2. COSAS PARA
LAS CUALES ROMANOS 14 NO DEBE DE SER USADO.
A. No
debe de ser usado para determinar lo correcto o incorrecto en asuntos de fe.
B. No
debe de ser usado para justificar cualquier clase de error dentro o fuera de
C. No
debe de ser usado para justificar a un hijo de Dios que está enseñando el
error.
D. No
debe de ser usado para justificar practicas antíbiblicas de hermanos liberales e introducirlas en la congregación
con el fin de ampliar la comunión.
3. DEJEMOS QUE
ROMANOS 14 HAGA SOLO LO QUE DIOS QUIERE
Romanos 14 fue diseñado para solucionar diferencias entre la
hermandad sobre asuntos de “indiferencia” ante los ojos de
Dios. Y también para evitar que los hermanos se juzgaran unos a otros, ningún
problema se levantará si dejamos que el propósito de Rom. 14
se lleve acabo.
4. ENTONCES
¿CUAL ES EL USO DE ROMANOS 14?
1. Como
lo mencioné anteriormente, es de mucha importancia que si usted no ha leído Romanos
14, lo haga. También dije anteriormente que Romanos 14 trata con asuntos de
indiferencia ante los ojos de Dios, tal vez usted se preguntará, ¿como puedo
afirmar con toda seguridad que Romanos 14 trata con
asuntos de indiferencia ante los ojos de Dios y que no debe de ser usado para
resolver problemas en asuntos de fe? La respuesta es muy sencilla, nunca, en el siglo primero, o en el Nuevo
Testamento se usó Romanos 14 para resolver asuntos de fe.
2. El
problema principal en Romanos 14 era que ellos se estaban juzgando entre ellos mismos, y
Pablo nos enseña, que lo que ellos estaban haciendo, Dios no lo
aprobaba. Ahora, si nosotros en estos tiempos tomamos este principio Bíblico y
lo aplicamos en asuntos de fe, se nos va
a prohibir llamarnos la atención entre nosotros mismos, no podremos preguntar
acerca de practicas entre la hermandad sin importar que clase de practicas sean
ni tampoco, que tan equivocadas estén. Esto no va a ser posible, le dijo
Pablo a Timoteo; "que
prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye,
reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no
sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán
maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el
oído y se volverán a las fábulas." (2. Tim.
4:2-4).
A.
¿Quien es el hermano débil y quien es el fuerte? Sea un hermano débil o, sea
uno fuerte, debemos de concentrarnos en el conocimiento y el entendimiento que
ellos tenían de la fe. Los hermanos en Roma creyeron en nuestro Señor
Jesucristo, pero en su “débil fe” fueron llenos de dudas en cuanto a comer
carnes y a guardar los días para el Señor por ciertos hermanos. El Señor era
indiferente en cuanto a las carnes y los días pero en su “débil fe” estaban
batallando, no sabían que hacer en resolver aquellos problemas. Dios no estaba
aprobando eso.
B. ¿Y
que de los días? Parece ser que algunos cristianos estaban guardando un día
para el Señor escogido por ellos. Tal vez era para la oración, este día
escogido y observado por ellos, no puede substituir
el “día del Señor” que Dios ya
autorizó. El Señor ha hablado lo
concerniente al “día del Señor”, esto ya esta resuelto. El Señor es indiferente
en cuanto a días especiales, estaba bien si alguien guardaba un día para él
“especial”, también estaba bien si alguien no lo hacía porque para él no había
un día “especial”, para algunos hermanos esto era un problema. No tiene nada
malo si alguien tiene un día “especial”, siempre y cuando (1). No viole ningún
mandamiento. (2). No imponga su “día especial” sobre otros. (3). Y que él esté
bien seguro en su propia mente en cuanto a guardar ese día, él no debe de tener
ninguna duda en cuanto a la observancia de es día. La regla es esta, no dañar,
perjudicar a otros; en cuestiones donde Dios no ha mandado y nos da libertad,
hay cosas que podemos hacer, cada persona debe de estar persuadida en su propia
mente y actuar solamente para el mismo. No hay autoridad para que uno imponga su voluntad o su opinión sobre los demás y
los otros no tienen autoridad de “juzgar” o condenar a otros. En la iglesia no
debería haber problemas sobre cosas en las cuales Dios es indiferente.
Un
comentario acerca de Romanos 14:7-9. "Porque ninguno de nosotros vive para
sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si
morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del
Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para
ser Señor así de los muertos como de los que viven." Algunos
piensan que aquí habla de la necesidad de una relación y un contacto mutuo, es
cierto que sí hay necesidad de ello pero yo no creo que aquí es
lo que se está diciendo. Pablo habla aquí de la inevitable relación con nuestro
Dios, como cristianos continuamente dependemos en el Señor y estamos
constantemente sujetos a su palabra, no podemos separarnos de los deseos de
Cristo para vivir como mejor nos plazca. El versículo 9 nos enseña que Cristo
es el Señor así de los muertos como de los que viven. Nosotros podremos
señorear sobre cosas terrenales, pero Cristo va mucho mas
allá.
Hermanos,
el punto principal de Romanos 14 es el de “juzgarse” . A continuación
hablaremos de los versículos 10-13, trataremos la cuestión de “juzgarse”, trataré
de explicar lo que era eso y enseñar que
eso no prohibe cualquier clase de juicio, en lo que
concierne a otras cuestiones.
5. ROMANOS 14
NOS PROHIBE EL JUZGARNOS UNOS A OTROS
Romanos 14 fue diseñado para solucionar diferencias entre la
hermandad sobre asuntos de “indiferencia”. En otras palabras
este capítulo restringe, prohibe que nos juzguemos
unos a otros en asuntos de indiferencia. Usemos este capítulo solamente con
este propósito, dijo Pablo; "Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano?
O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos
ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que
ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. De manera que
cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Así que, ya no nos juzguemos más
los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer
al hermano." (10-13). Las palabras; “Así que, ya no nos juzguemos más
los unos a los otros” son muy claras en esta prohibición, sí
nosotros quitamos esta prohibición de las cuestiones de indiferencia y las
aplicamos a otras cosas, tendremos problemas muy serios, ¿como cuales?.
1. No
podremos determinar quienes son los “falsos maestros”, dijo Cristo; "Guardaos
de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por
dentro son lobos rapaces." (Mat. 7:15). El falso maestro tratará
de detenernos diciendo ¿tu no puedes juzgarme?.
2. No
podremos juzgar a los malos obreros, dijo Pablo; "Guardaos de los perros,
guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo." (Filip. 3:2). El obrero malo va a querer apelar a
Romanos 14, y decirnos, ustedes no pueden juzgarme.
3. No
podremos señalar al que causa división, dijo Pablo; "Mas os ruego, hermanos, que
os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que
vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos." (Rom. 16:17-18). El divisionista va a decirnos; “Así
que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros” , no pueden
juzgarme. No se necesita ser un sabio como Salomón para ver el peligro que hay sí
nosotros quitamos esta prohibición de las cuestiones de indiferencia y las
aplicamos a otras cosas. Dejemos que Romanos 14 haga lo que Dios quiere, no
olvidemos parqué razón fue diseñado, su propósito y no habrá problemas,
cualquier intento de reformar el plan Divino, nos traerá mas dificultades.
6. ¿QUE CLASE
DE JUICIO ESTÁ AQUÍ EN CONSIDERACIÓN?
1. En
esos tiempos la situación era muy mala, algunos estaban juzgando y condenando
como pecadores a los que observaban “un día especial para el Señor”, y a los
que comían la carne que había sido sacrificada a los ídolos. El punto principal
aquí que tenemos que recordar es que, el Señor no estaba interesado en estas
cosas, estas cuestiones eran indiferentes ante sus ojos. Deberían de ser
indiferentes entre ellos también, pero no era así porque se estaban juzgando y
condenando entre ellos mismos. Obviamente esta clase de conducta, tarde o
temprano nos creará serios problemas, uno esta creando, dando lugar a que esto
suceda.
2. Otra
lección que podemos aprender es esta, cuando nosotros juzgamos y condenamos a
nuestro hermano en cuestiones de indiferencia, esto no cambia la actitud del
Señor para con el hermano que estamos condenado. El Señor hará que su siervo
este firme siempre y cuando; 1). Su opinión personal no interfiera con su fe y
su obediencia. 2). Siempre y cuando el no trate de forzar, o imponer su opinión
sobre otros, perturbando así al pueblo de Dios. No hay cristiano que tenga el
derecho de hacer algo que cause que cometa pecado. Esto será discutido mas
adelante, cuando hablemos de las limitaciones de nuestra libertad. Ahora
dejemos a un lado el juzgar mencionado en Romanos 14, y consideremos el juzgar
en otras partes del Nuevo Testamento.
1).
Hay un justo juicio mencionado el
7. LAS
LIMITACIONES DE NUESTRA LIBERTAD EN CRISTO
1. La
ley de Cristo es llamada en
2. ¿Que
podemos hacer si nosotros sabemos que tenemos la libertad para hacer ciertas
cosas?. Primeramente estar seguros que en verdad es
libertad y no algo que nosotros decidimos
que era
libertad, tenemos que
examinar honestamente las escrituras hasta que podamos ver claramente que
tenemos libertad para hacer ciertas cosas y que Dios es indiferente. Aún así
debemos de estar dispuestos a no ejercitarlas, si eso va a “herir la débil
conciencia del hermano”. El cristiano no debe de hacer nada en contra de su
conciencia, ni tampoco debe de hacer nada que induzca a otros a violar su
conciencia. Tal vez el hermano débil todo lo que necesita es información, sí es
así, hay que dársela y no inducirlo a que haga algo en contra de su conciencia.
Aquél que constantemente viola sus convicciones y su conciencia, endurecerá su
corazón, y el futuro hará una
regeneración imposible de su parte.
3. ¿Que
podemos hacer con el hermano débil y su conciencia?.
Debemos de tener una amplia comunicación con él, debemos de doctrinarlo y nunca
inducirlo a que haga lo que es malo. Debemos de tener por el hermano débil un
profundo respeto, porque es nuestro hermano en Cristo, porque también por el
murió el Señor.
4.
Hermanos, en “asuntos de fe” Dios ya a hablado y no hay lugar para ninguna
indiferencia, Dios ya estableció su voluntad, la regla de fe y practica
para nosotros. Estamos mandados a hablar de acuerdo a esa palabra; (1 Ped. 4:11). A sujetarnos a esa regla; (Filip. 3:16). Hablar de acuerdo a la sana doctrina;
(Tito
2:1). Dios ha hablado y en lo que él hace juicio es perfecto, cuando
nosotros hacemos y establecemos nuestras propias reglas en “asuntos de
indiferencia” y juzgamos a nuestro hermano, hay muchas probabilidades de que
hagamos un juicio incorrecto. Dios nos
manda que no “juzguemos” al hermano en asuntos de “indiferencia”, pero sí
juzgamos al hermano en “asuntos de fe” que sea un justo juicio, basados en lo
que Dios ya habló.
5.
Cuando el hermano débil ve al hermano fuerte comer carne como lo describe Rom. 14 y 1 Cor.
8:9-13. ¿Tiene el hermano débil algún recurso?.
¿Hay alguna cosa que él pueda hacer?. La respuesta es que sí, él tiene el derecho de
hablar con el hermano fuerte y decirle que eso le molesta, le puede preguntar
si él come esa carne en honor a un ídolo. El hermano fuerte debe pacientemente
escuchar al hermano débil y explicarle que para él eso no tiene ningún
significado. El hermano débil debe de aceptar esa explicación y conformarse, a
no ser que él mire alguna fuerte evidencia que lo lleve a creer otra cosa.
6. La
practica de comer carne no debería de ser una piedra de tropiezo, una cuestión
de un juicio personal ejercitada con el fin de hacerle daño al hermano. El
puede desanimarse y apartarse de la iglesia, volviendo así a su antigua manera
de vivir. El puede ser inducido a comer carne sabiendo que violaría su
conciencia y debilitaría su dominio propio. Cualquiera que come carne dudando
en lo que hace, peca; "Pero el que duda sobre lo que come, es
condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es
pecado." (Ver, 23). ¿Era pecado comer? No, no era, aquello que en
si no es malo, nunca podrá ser convertido en algo malo, por el punto de vista
de algún hermano. Pero si el comedor de carne piensa que esta mal, debe de
abstenerse de hacerlo para no violar su conciencia, comió carne ante los ojos
de Dios sí, pero sin ninguna convicción.
Conclusión: Suponiendo que el hermano débil continua sintiéndose mal sin importar
mis explicaciones, ¿irá a tener fin esta cuestión? ¿podrá
el hermano débil terminar con mis libertades?. Yo pienso que no, pero
necesitamos estar seguros que estas cuestiones son en verdad de “indiferencia”.
Que nuestras decisiones estén basadas en las escrituras y no en nuestros deseos
egoístas. El que come carne que lo haga para el mismo y para Dios, que no se
vanaglorie en su libertad, que tenga cuidado en no causar daño al comer; (Ver,
22). Y finalmente, nadie debe de forzar sus “opiniones” y “libertades” personales sobre otros, causando
intranquilidad en la congregación, y una confusión que no edifica a nadie, pero
si levanta contiendas y divisiones.
Juan Antonio Salazar