¿SOY YO UN DISCÍPULO DE JESÚS?

(Mat. 28:18-20).

Introducción:

1. Las palabras mencionadas en estos versículos fueron dichas por Jesús a sus apóstoles poco antes de su ascensión al cielo;

2. Es lo que conocemos como la gran comisión, pero notemos el corazón de que allí dijo Cristo; id, y haced discípulos a todas las naciones”. La meta es evangelizar al mundo para Cristo.

3. Es importante que meditemos en nuestra pregunta; ¿SOY YO UN DISCÍPULO DE JESÚS?. De seguro creemos en Cristo y de seguro somos de los que atendemos a los servicios regularmente pero, ¿quiere eso decir que somos discípulos de Cristo?.

4. Es propósito de esta lección es para poder entender lo que envuelve el ser un verdadero discípulo de Cristo.

 

1. Comenzaremos con definir lo que significa la palabra discípulo.

 

   A. ¿Que significa la palabra discípulo?

       1. Vine’s; Uno que sigue la enseñanza de otro, uno que aprende; (Mat. 11:29).

       2. También es uno que es imitador de su  maestro, un partidario; (Jn. 8:31, 15:8).    

 

   B. ¿Cual es la meta en venir a ser un discípulo?.

       1. Cristo lo dijo; "será como su maestro." (Luc. 6:40).

       2. Para ser como Cristo necesitamos esforzarnos, ¿tenemos ese deseo nosotros?.

       3. Pablo habló de acuerdo al plan de Dios, el cristiano debe de venir a  ser  de  acuerdo  a  la

           imagen de Cristo; (Rom. 8:29).

 

2. Las características de un discípulo.

 

   A. Un discípulo de Cristo es uno que obedece las palabras de Cristo; (Jn. 8:31).

        1. Esto implica venir a ser un estudiante diligente de las enseñanzas de Jesús; (Heb. 2:1).

        2. También requiere ser hacedores de su palabra; (Mat. 7:21-27; Sant. 1:21-25).

        3. En vista de esto, un verdadero discípulo no va  a  fallar  en  estudiar  la  palabra  de  Dios

           diligentemente; (Jn. 5:39; 2 Tim. 2:15, 3:14-17).  Ni   tampoco   va   a   dejar   pasar  

           una oportunidad de estudiar con alguien, en clases; (Hech. 11:26, 16:13-16, 20:20, 26).

 

   B. Un discípulo es uno que ama a sus hermanos; (Jn. 13:34-35).

       1. Un amor como el que Cristo nos tuvo a nosotros; “Así como yo os he amado”.

       2. Tan grande que el mundo nos conocerá; “Conocerán que sois mis discípulos”.

       3. Por estas razones todo verdadero discípulo hará un esfuerzo honesto de conocer y amar  a

          sus hermanos. Aprovechar las oportunidades  para  animarlos, ayudarlos  a  que  no  dejen

         de congregarse, animarnos y crecer junto con ellos; (Heb. 10:24-25).

       4. Recordemos, un  discípulo  es  uno  que  quiere  ser  como  su  maestro; (1 Cor. 11:1).  Si

          nuestro maestro estuvo dispuesto a sacrificarse, ¿tenemos la misma disposición  nosotros?.

          Por supuesto, sí es que nosotros somos sus discípulos; (1 Tes. 2:7-12).

 

   C. Un discípulo es uno que lleve mucho fruto; (Jn. 15:8).   

        1. Notemos como se expresó Cristo, dijo; “Llevéis mucho fruto” (Jn. 15:5, 8).

        2. Cristo no habló de alguna buena obra ocasional, sino de una manera de vivir que la gente

            al vernos, glorificará a Dios; (Mat. 5:16; Filip. 2:14-15; 1 Ped. 2:11-12).

        3. Es tan importante llevar mucho fruto, sí no lo hacemos seremos cortados; (Jn. 15:1-2, 6).

        4. ¿Como podremos ser sus discípulos si nosotros somos cortados  de  Cristo? (Jn. 15:5-6).

            Hermanos, el ser unos verdaderos discípulos de Jesús requiere ser mas que  un  miembro

            casual de la iglesia. Requiere un compromiso, mas que una promesa, una fidelidad a una

         responsabilidad, la disposición a una obediencia. En relación a las enseñanzas de   Cristo,

            al amor a los hermanos y a llevar mucho fruto para la gloria de Dios. (Jn. 15:8, 16).

 

3. El precio de venir a ser un discípulo; (Luc. 14:25-33).  

 

  A. Cristo debe de ser primero en nuestras vidas; (Luc. 14:26).

       1. Antes que nada o nadie, incluyendo los miembros de nuestra familia; (Mat. 10:34-37).

       2. También antes que uno mismo; (Luc. 9:23-25).

 

   B. El verdadero discípulo debe de estar dispuesto a sufrir por Cristo; (Luc. 14:27).

       1. Al querer vivir como Dios manda en medio de una perversa generación, nosotros vamos a

          encontrar que por seguir a Cristo encontramos una seria persecuciones; (2 Tim. 3:12).

       2. Es cierto que por sufrir seremos bendecidos, tenemos que continuar con la disposición  de  

           seguir dedicando el tiempo necesario promoviendo la obra del Señor; (1 Cor. 15:58).

 

   C. En otras palabras, debemos de dejarlo todo por seguir a Cristo; (Luc. 14:33).

       1. Cristo debe de ser el Rey de reyes y Señor de señores en nuestras vidas (1 Tim. 6:15-16).

       2. No debe de haber nada en nosotros antes, o primero que él o su voluntad (Luc. 14:16-20).

 

4. La recompensa por venir a ser discípulo.

 

   A. Tenemos la promesa de futuras bendiciones.

        1. Escaparemos de la ira de Dios que vendrá sobre el mundo pecador; (Rom. 5:9).

        2. Podemos esperar con una grande  anticipación  la  eternidad  cuando  estemos  con  Dios,

            libres de sufrimiento, dolor y muerte; (Apoc. 21:1-8).

 

   B. Pero también tenemos bendiciones presentes.

       1. Jesús nos ofrece una paz, no como el mundo la da; (Jn. 14:27).

       2. Un gozo muy grande en nuestras vidas; (Jn. 15:11).

       3. También nos ofrece el gran amor de Dios que echará fuera nuestros temores; (1 Jn. 4:18).

       4. Y el pertenecer a la familia de Dios, que tomará el lugar de la física; (Mat. 10:28-30). 

Habiendo considerado lo que cuesta ser discípulo de Jesús, así como la recompensa, ojalá que usted tenga el deseo de ser un verdadero discípulo de Cristo; (Mat. 16:25).

 

5. ¿Como comienza, como viene uno a ser discípulo?.

   

   A. De acuerdo a lo que dijo Jesús, envuelve el bautismo; (Mat. 28:19).

        1. ¿Porque el bautismo?.

            a). Recordemos que la meta de un discípulo es ser como su maestro.

            b). El fue santo y sin pecado, tenemos que ser como él; (1 Ped. 1:15-16).

            c). El bautismo es descrito en la Biblia como un acto de fe que nos pone en contacto  con 

                 la sangre de Cristo que nos limpia de todo pecado; (Hech. 2:38, 2:16; Rom. 6:3-4).

            d). El bautismo también nos pone en Cristo; (Gál. 3:27).

        2. ¿Que es el bautismo?.

            a). Es la inmersión que sigue después de  la  confesión y  el  arrepentimiento de nuestros

                 pecados; (Hech. 2:36-38, 8:36-37; 22:16).

            b). Esto no es para los infantes, ellos no tienen la capacidad de creer y arrepentirse.

         c). Esto envuelve una sepultura en agua, y cuando uno sube del agua  es  para  una  nueva

                 vida, a través del poder de Dios; (Hech. 8:38; Rom. 6:4; Col. 2:12).

            d). Cuando lo hacemos de acuerdo a la palabra de Dios, el bautismo viene a  ser  un  acto

                 de fe de nuestra parte, el resultado es que ahora morará Dios en nosotros; (Gál. 2:20).

            e). Nuestros pecados fueron lavados por la sangre de Cristo (Hech. 22:16; Efe. 5:25-27). 

                 f). Somos regenerados, renovados por el Espíritu Santo, para Dios; (Tito 3:4-6).

            g). Es un nacimiento del agua y del Espíritu; (Jn. 3:5).

 

   B. El bautismo es solo el principio, la enseñanza y la obediencia siguen. (Mat. 28:20). 

      

      1. Esto nos trae a lo que significa la palabra discípulo, ¿lo recordamos?.

      2. Uno que sigue la enseñanza de otro, uno que aprende.

      3. Uno que hace la palabra de Dios y también es uno que es imitador.

      4. De esta manera uno se dedica a vivir una vida devota, a aprender y  hacer  todo  lo  que  el

          Señor Jesús demande de nosotros; (Hech. 9:6).

 

Conclusión:

1. Solamente aquellos que se han bautizado escrituralmente, que han demostrado que tienen las características de unos verdaderos discípulos, y que han servido a Jesús sin importarles el precio. Pueden ser reconocidos, llamados unos verdaderos discípulos de Jesús.

2. Solamente ellos deben confiadamente esperar la recompensa de su servicio a Dios, y consolarse mientras tanto con las palabras de Jesús; “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." (Mat. 28:20).

3. Si usted es un discípulo de Cristo, ¿puede usted considerarse un verdadero discípulo?. Si no, ¿porqué no?. Tenga cuidado de que no vaya  a ser cortado y echado en el fuego.

4. Si usted no lo es todavía, ¿porqué no lo hace hoy?, Cristo lo llama y lo espera, hay mucho lugar para usted; (Mat. 11:28-30).                          

                                            Juan Antonio Salazar