"EL SERMÓN DEL MONTE"
Las Bienaventuranzas (Mateo 5:3-12).
Introducción:
1. Al
comenzar nosotros a estudiar más cuidadosamente "El Sermón Del Monte"
una de las primeras cosas que notamos en la primera parte es la llamada;
"Las Bienaventuranzas". En los versículos 3-12, nosotros encontramos
a Jesús que habló de la bendición de aquéllos que poseen estas cualidades. Casi
es como si Jesús hubiera contestando dos preguntas a la multitud: ¿Quiénes son
los ciudadanos del reino de los cielos?. ¿Qué beneficios ellos recibirán?.
2. Mi
recomendación al examinar estos versículos es qué, examinemos cada
bienaventuranza en detalle antes de pasar a la próxima. Pero nosotros miraremos
la sección entera dos veces, de dos perspectivas diferentes. [Primero miremos
"Las Bienaventuranzas" del punto de vista de la pregunta: ¿QUIÉN
SON LOS CIUDADANOS DEL REINO?.
En otras palabras...]
1. EL CARÁCTER REQUERIDÓ DE LOS
CIUDADANOS DEL REINO.
A. UNO QUE ENVUELVE VARIAS CUALIDADES
INTERNAS Y RELACIONADAS.
1. Sólo aquéllos que poseen TODAS estas
cualidades son en verdad los ciudadanos del reino de los cielos.
2. Pero es posible que algunos sean
"pobres en espíritu," pero no tengan
"hambre y sed de justicia". Tal vez "lloren" pero no
sean "puros de corazón". Tal vez sean "mansos," pero no
pacificadores". Tal vez hayan sido
"perseguidos," pero no "por de la causa de la
justicia".
3. Se necesitan TODAS estas cualidades,
algo semejante dijo Pedro; (2 Ped. 1:5-11). Allí Pedro mencionó varias cualidades
conocidas como las virtudes cristianas. Todas se necesitan para asegurar
"una amplia y generosa entrada en el reino eterno".
B. ENTONCES LOS CIUDADANOS DEL REINO DE LOS CIELOS SON...
1. "LOS POBRES EN
ESPÍRITU".
A. ¿Por qué comenzó el Señor con los
pobres en espíritu?. Para enseñar que esta gracia es
la base, el fundamento de las otras que seguirán. "Ser pobres en espíritu
es tener una opinión humilde de nosotros; (Rom.
12:3). Estar consientes de que nosotros somos pecadores y que no
debemos de depender de nuestra propia justicia. Debemos de estar dispuestos a
ser salvos solo por la gracia y la rica misericordia de Dios". Por gracia
sois salvos; (Efe. 2:4-5, 8; Tito 3:3-7).
B. El pobre en espíritu reconoce
que es culpable y acepta su pobreza espiritual, ejemplificada por aquél
publicano; (Luc. 18:13). A tales
personas Dios aceptará, hallará su favor; (Isa. 57:15; 66:1-2).
Lo contrario a ser "pobre en el espíritu" es ser "orgulloso y
altivo de corazón" a ésos son los que representa: El Fariseo; (Lucas
18:9-14). Y también a los de la iglesia en Laodicea;
(Apoc. 3:17-19). Hasta que no seamos
pobres en espíritu, Cristo no será precioso para nosotros. Hasta que nos seamos
pobres en espíritu, no podremos ir al cielo.
2. "LOS QUE LLORAN".
A. Aquellos que lloran por su
condición espiritual, por su pecado, por su propia maldad. David lloró por su
pecado con Betsabé, pero tuvo que venir el profeta Natán y enseñarle su pecado; (2 Sam.
12:1-15). Debemos de llorar así como él; (Sal. 32:3-5, 51:1-4,
10).
B. Notemos estas dos primeras
bienaventuranzas, a menos que seamos primero "pobres en espíritu".
Nosotros no lloraremos nuestra pobreza espiritual causada por nuestros pecados.
El verdadero arrepentimiento viene de un corazón contrito y humillado; (Hech. 2:36-37).
3. LOS "MANSOS".
A. Es decir, fáciles de tratar,
afables, buena disposición, amigables. El que no permite que se ponga el sol
sobre su enojo. Uno que sufre una ofensa, más bien que infringirla y que está
dispuesto a una reconciliación. Uno que se resigna con contentamiento, no por
razón de debilidad, pero por humildad, comprendiendo la propia pobreza de
espíritu, su propia maldad. Un buen ejemplo de mansedumbre es el de Moisés, él
no era ciertamente un hombre débil o tímido, lo vemos cuando se enfrentó a los
Israelitas; (Exo. 32:19-20; 30-34).
B. Pero cuando fue atacado
personalmente, él fue muy humilde y manso; (Núm. 12:1-3). Recordemos
las cosas que Pablo les escribiera a los de Corinto; (1 Cor. 6:5-8). A los Gálatas
también; (Gál. 5:14-15). Debemos de
dejar las cosas a Dios; (Rom. 12:17-21).
4. LOS QUE TIENEN "HAMBRE Y SED
DE JUSTICIA".
A. Es decir, aquellos que buscan la
rectitud, la sinceridad en conducta, en palabra, en integridad. Que va con su
pobreza espiritual, con su llanto y el lamento por su misma maldad. Hambre y
sed de justicia son características de la vida y la condición espiritual.
Literalmente el hambre y la sed son cosas buenas, que dan gozo y satisfacción
cuando se obtienen. Pero cuando no las obtenemos, no nos satisfacemos, y sí
encontramos tormento y dolor. "Hambre y sed de justicia" son
ejemplificados por David; (Salmos 42:1-2; 63:1).
B. Por Pablo en; (Filip. 3:7-15). Nadie va a probar el gozo de la
salvación como los que tienen hambre y sed de justicia, y todos ellos serán
saciados; (Jn. 4:13-14).
5. EL QUE ES
"MISERICORDIOSO".
A. El misericordioso es él tiene
amor hacia aquéllos en la aflicción, por ejemplo el "Buen Samaritano"
(Luc. 10:25-37). Los que tienen un espíritu
que perdona a aquéllos que pecan contra
ellos. Por ejemplo, como Jesús; (Lucas 23:34). Como Esteban en; (Hech. 7:60).
B. Jesús enfatizó esta
característica en varias ocasiones, en su sermón, enseñando de la oración; (Mateo
6:14-15). En su parábola de "Los dos deudores" (Mateo
18:23-35). Esta virtud crece y
es motivada por nuestra experiencia de la misericordia de Dios. Él muestra misericordia
con el misericordioso; (2 Sam. 22:26).
Será bienaventurado; (Sal. 41:1-3).
6. LOS "PUROS DE
CORAZÓN".
A. Esta pureza debe de distinguirse,
debe de ser como la que existió un día en Adán. ¿Cómo debe de distinguirse?. "En la sinceridad, en la franqueza, y la honestidad
de corazón, que no tiene ningún motivo oculto, ningún interés egoísta, y esta
abierto a toda la verdad y a todas las cosas". A esa pureza fuimos
llamados; (1 Ped. 1:16). A esa pureza fuimos elegidos; (Efe.
1:4; Tito 2:14). En un corazón con esa pureza, es donde Dios mora;
(Isa. 57:15).
B. Aquél que es puro de corazón es
uno que es sincero, honrado, sin la hipocresía, que vive una vida pura, evita
el pecado, que no da lugar a lo malo. (1 Tim.
4:12).
C. Esta virtud es necesaria por
nosotros, en él A. T. lo que un leproso tocaba era tenido como inmundo. Así
ahora nosotros, sí tenemos un corazón impuro, manchará nuestras oraciones; (Prov.
28:9. 1 Ped. 3:7). Y así nosotros no
podremos ver a Dios; (Sal.
24:3-4).
7. LOS
"PACIFICADORES".
A. Éstos son aquéllos que consagran
sus vidas a hacer la paz, que aman la paz, que hacen y promueven la paz y que siguen las pisadas
del Príncipe de Paz. El pacificador es aquél que está en paz con todos los
hombres; (Rom. 12:18-21). Con la
firmeza para impedir confrontaciones entre los hermanos. Hay una necesidad
grande de pacificadores, que por amor acepten esta responsabilidad; (Col.
3:12-15; Sant. 3:13-18).
B. Envuelve el ayudar a otros para a estar en
paz con Dios proclamando el evangelio de la paz; (Rom.
1:15, 5:1; Efe. 6:15). El plan divino de la reconciliación; (2 Cor. 5:18-20).
8. EL QUE ES "PERSIGUIDO POR
CAUSA DE
A. El resultado de vivir piadosamente es la persecución; (2 Tim. 3:12). El Señor advirtió a los apóstoles de la
consecuencia de ser sus discípulos; (Mat. 10:16-18, 21-22; Jn. 15:18-20). Bienaventurado aquél que con determinación soporta la persecución, los
que no huyeron de la persecución, pero
de buena gana se sometieron cuando vino a ellos; (1 Cor.
4:11-14).
B. De la manera que se explica en
versículo 11, implica que fueron, ultrajados, sufrieron reproche, fueron
perseguidos, calumniados falsamente, todo por la causa de Jesús. Esta
persecución afligiría a los ciudadanos del reino; (Hech.
14:21-22; Filip. 1:29-30; 2 Ti 3:12).
[Tales
son las CARACTERÍSTICAS DE LOS CIUDADANOS DEL REINO DE LOS CIELOS. Pero,
¿vale la pena?. Para contestar esta pregunta, ahora
consideremos "Las Bienaventuranzas" de otro punto de vista y con otra
pregunta: ¿QUÉ BENEFICIOS RECIBEN LOS
CIUDADANOS DEL REINO?. En otras
palabras...]
2. LAS BIENAVENTURANZAS,
BENEFICIOS DE LOS CIUDADANOS DEL REINO.
A. SU CONDICIÓN PUEDE RESUMIRSE EN UNA PALABRA: "BENDITO".
1. Esta palabra está al principio del
sermón, y se usa nueve veces en nueve versículos.
2. Puede significar literalmente,
"dichoso, muy feliz". Una dicha que nadie podrá quitarnos, nosotros
podemos inferir que "bendito" involucra algo muy grande, alegría y
más alegría. ¿Quién le quitó a María la dicha de ser la madre de Jesús?. ¿Y a nosotros el morir en Cristo?.
B. SU BIENAVENTURANZA SE ENTIENDE EN LOS BENEFICIOS RECIBIDOS.
1. "DE ELLOS ES EL REINO DE LOS
CIELOS".
A. Como lo definimos en la lección
anterior, ellos están bajo la regla de Dios. Ellos están en UN reino espiritual, qué hoy implica estar en "la
iglesia". La manifestación PRESENTE" del reino de los cielos".
Note la primera (5:3) y la última (5:10)
bienaventuranza. Esto significa que por la
obediencia al evangelio todo creyente está en Cristo, por lo tanto todas las
bendiciones del evangelio relacionadas con la salvación son de ellos; (Efe.
1:3). ¿Qué bendiciones hay en el reino de los cielos?.
Paz, gozo, justicia y el favor de Dios. ¿Qué teníamos antes de ser cristianos?. Nada, comparado con lo que hoy es de nosotros; (1 Ped. 1:3-5).
B. ¿Qué implica los nuevos cielos y
la nueva tierra?. El FUTURO del reino y la
manifestación eterna. Así como el reino es presente y futuro, nosotros debemos
observar que las bendiciones descritas involucran ambos, el presente y futuro.
Mientras nosotros no seamos pobres en espíritu, no podremos ir al ese lugar
futuro preparado para nosotros. Cristo lo prometió; (Jn.
14:1-3). Así lo pidió al Padre; (Jn.
17:24). Y nos dará esa entrada; (Mat. 25:34).
2. "LOS QUE LLORAN SERÁN
CONFORTADOS".
A. Esto es en referencia a aquéllos
que se lamentan por sus pecados y pobreza espiritual. Dios va a enjugar las lagrimas aquellos que lloran, que se lamentan porque han
ofendido a Dios, y que se humillan arrepentidos. Recordemos a David; (Sal.
51:1-4). Ellos aun ahora son confortados, ¿por quién?.
Por el Padre, el Hijo y por el Espíritu Santo, ¿cómo?.
Cuando nosotros lloramos porque pecamos contra Dios, y nos humillamos
volviéndonos a Él. Dios nos conforta cuando nos acepta, y nos perdona; (2
Cró. 30:9; Mat. 11:28-29; Luc.
15:17-24, 32).
B. Ellos serán confortados en el
FUTURO también; (Apoc. 7:13-17, 21:4).
3. "LOS MANSOS RECIBIRÁN
A. En un sentido, ellos la heredan
ahora, como resultado de poner el reino de Dios primero; (Mateo 6:33;
Mar. 10:29-30). Aunque ellos pueden tener menos que algunos que son
malos, Dios ¡les permite que lo disfruten más que ellos! (Eclesiastés
5:19-6:2).
B. Esta explicación parece ser
consistente con lo que dijo David; (Sal. 37:1-11).
C. Pero en otro sentido, todavía
hay una promesa acerca de una "nueva tierra" para aquéllos que son
mansos y que están en reino ahora; (2 Ped.
3:10-14; Heb. 11:16).
4. "LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE
JUSTICIA, SERÁN SACIADOS".
A. Es decir, seremos saciados con
la justicia, la justificación que nosotros tan desesperadamente necesitamos, y
que sólo se encuentra en Cristo; (Filip.
3:8-9). Recibida a través de la sangre preciosa de Cristo; (Rom. 3:23-24, 5:9).
B. Recibida en su plenitud
cuando nos adornamos con en el lino blanco de rectitud en la preparación para
el matrimonio del Cordero; (Apoc. 19:5-9).
C. El señor llenará al espíritu
hambriento y sediento de justicia con las cosas que solo pueden satisfacer ese
espíritu. Con su gracia, con paz y con la vida eterna, cuando el cristiano sea
levantado del sueño de la muerte, entonces será satisfecho; (Jn.
11:25-27; Filip. 3:20-21).
5.
"LOS MISERICORDIOSOS ALCANZARÁN MISERICORDIA".
A. Aquéllos que son sensibles a las
aflicciones de los demás, a los que perdonan a sus ofensores, Dios les extenderá su
misericordia. En esta vida; (2 Sam. 26:26;
Prov. 11:25).
B. Por su misericordia escaparemos
de la ira de Dios, en el día del juicio; (Rom.
5:9). Además se nos dará el pago por haber sido misericordiosos; (Ecle. 11:1: Lucas 6:38).
6. "LOS PUROS DE CORAZÓN VERÁN A
DIOS".
A. Lo vemos en esta vida a través de
la fe en Jesús; (Jn. 14:6-7; Heb. 11:27).
B. La pureza de corazón demanda
nuestra atención, implica un cambio en los pensamientos y deseos, en el afecto,
en la santificación de la vida que lleva a una pureza en la adoración. Y en
futuro, lo veremos cara a cara, como Él es; (1 Jn.
3:2; Apoc. 21:3; 22:3-5).
7. "LOS PACIFICADORES SERÁN
LLAMADOS HIJOS DE DIOS".
A. El pacificador, él que no muy
fácil se ofende, que preserva la paz, que busca la reconciliación de ambos
lados si prejuicio, y que trabaja para reconciliar al pecador con Dios. Ellos
serán llamados hijos de Dios, por adopción, regeneración y la relación con Él. (Efe.
1:5-6; 1 Jn. 3:1-2). Vivamos como unos verdaderos hijos de Dios; (Efe.
4:1-3; Rom. 12:16-18).
B.¡En el
futuro el Señor nos reconocerá como sus hijos! (Apoc.
21:5-7).
8. “LOS QUE PADECEN PERSECUCIÓN, SU
GALARDÓN ES GRANDE”.
A. Dijo Cristo; “Gozaos y alegraos” cuando por mi causa os vituperen y
os persigan. La
persecución puede llegar
a ser cruel y muy injusta, pero nosotros debemos de sentirnos contentos por que
la causa del sufrimiento es noble y justa. Cristo sufrió por nosotros, ahora
nosotros debemos de sufrir por él; (1 Ped.
4:12-14). Nosotros no podemos
ser discípulos de Cristo y no sufrir, nuestra fe, nuestra manera de vivir,
perturbará al mundo y nos perseguirán sin ninguna misericordia. (2 Tim. 3:12; Heb. 11:36-38).
B. Hay cosas que nos deben consolar,
la persecución es temporal, por un tiempo corto, y la recompensa que
obtendremos es preciosa, está en el cielo. No hay nada que se pueda comparar
con esa recompensa; (Rom. 8:18; Heb. 10:32-39). Nada
se puede comparar con el momento en que lleguemos a ese lugar celestial y que
el Señor nos reciba y nos diga; “Venid benditos de mi Padre, heredad el
reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mat. 25:34).
Que grande el gozo será cuando nos ponga a la mesa con los demás en ese lugar
que es nuestro, porque Él no lo prometió, el reino de los cielos; (Luc. 13:28-29).
CONCLUSIÓN:
1. Quizás nosotros podemos
entender por qué aquéllos en el "el reino de los cielos" se les llama
de verdad "BENDITOS".
2. Ciertamente los beneficios del
reino pesan más que lo que este mundo tiene que ofrecer, o cualquier
persecución podría infligir.
3. Pero
las "bienaventuranzas" de los ciudadanos sólo son para aquéllos que
tienen las "características" en toda la medida de la vida. ¿LAS
TENEMOS NOSOTROS?. Si no las tenemos, no podremos
ir al cielo, ese lugar no va a ser para nosotros.
4. En
nuestro próximo estudio vamos a considerar a los ciudadanos del reino en su
relación con el mundo; (Mateo
5:13-16).
Juan
Antonio Salazar