Tres cosas que necesitamos traer al servicio de adoración
Introducción:
I: ¿Cuáles son esas tres
cosas?
A.
Un espíritu apropiado.
1.
Debemos de traer una mente dispuesta,
lista y reverente.
“Yo me alegré con los que me decían: "¡Vayamos a la casa de
Jehová!" Sal. 84:2; “Mi alma anhela y aun
desea ardientemente los atrios de Jehová. Mi
corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo”.
Sal. 84:10; “Porque mejor es un día en tus atrios, que mil fuera
de ellos. Prefiero estar en el umbral de la casa de mi Dios, que habitar en
moradas de impiedad”.
Malaqías 1:6-7; “El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Y
si yo soy Padre, ¿dónde está mi honra? Y si yo soy Señor, ¿dónde está mi
reverencia, oh sacerdotes que menospreciáis mi
nombre?, os ha dicho Jehová de los Ejércitos. Vosotros decís: '¿En qué hemos
menospreciado tu nombre?' En que ofrecéis sobre mi altar pan indigno. Pero
diréis: '¿Cómo es que lo hemos hecho indigno?' Pensando que la mesa de Jehová
es despreciable”.
2.
Debemos de traer = una vida santa.
“El sacrificio que ofrecen los impíos es una abominación; cuánto
más cuando lo ofrece con perversa intención”.
Prov. 28:9; “El que aparta su oído para no oír la ley, aun su
oración es abominable”.
Jer. 6:20; "¿De qué vale que me traigáis este incienso de Saba y caña aromática de tierra lejana? Vuestros
holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios son de mi agrado”.
Tito 2:11-12; “Porque la gracia salvadora de Dios se ha
manifestado a todos los hombres, enseñándonos a vivir de manera prudente, justa
y piadosa en la edad presente, renunciando a la impiedad y a las pasiones
mundanas”.
3.
Debemos de traer un corazón
reconciliable.
Mateo 5:21-24; "Habéis oído que fue dicho a los antiguos:
No cometerás homicidio; y cualquiera que comete homicidio será culpable en el
juicio. Pero yo os digo que todo el que se enoja con su hermano será culpable
en el juicio. Cualquiera que le llama a su hermano 'necio' será culpable ante
el Sanedrín; y cualquiera que le llama 'fatuo' será expuesto al infierno de
fuego. "Por tanto, si has traído tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de
que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero= con tu hermano, y entonces
vuelve y ofrece tu ofrenda”.
Mateo 18:15; “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve, amonéstale a solas entre tú y él. Si él te escucha,
has ganado a tu hermano.
Mateo 5:9; “Bienaventurados los que hacen la pa=
z, porque ellos serán llamados hijos de Dios”
Stg. 5:19-20; “Hermanos míos, si alguno entre vosotros es engañado,
desviándose de la verdad, y otro le hace volver, sabed que el que haga volver
al pecador del error de su camino salvará su vida de la muerte, y cubrirá una
multitud de pecados”.
B.
¿Cuáles cosas harán, reflejarán un espíritu o mente que no está dispuesta, lista o
reverente?
Cuando hablamos durante el servicio.
Cuando estamos pasando notas.
Nos levantamos constantemente.
Jugamos con los niños.
Cuando nos estamos durmiendo.
Cuando llegamos tarde.
Cuando nos llega una llamada celular
y nos salimos a contestar la llamada.
C.
¿Qué cosas reflejan que mi vida no es
una vida santa?
La falta de temor a Dios.
Una descuida manera de vivir.
La falta de vivir perfeccionada nuestra santidad.
D.
¿Qué refleja que mi corazón no es uno
reconciliable?
Cuando yo no quiero hacer la paz.
Cuando yo no estoy dispuesto a perdonar.
Cuando yo creo que la armonía es importante. Dijo David en
Salmos 133:1; ¡He aquí, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten
juntos en armonía!
Conclusión:
1. ¿Tenemos nosotros
una mente lista cuando venimos a la presencia de Dios para alabarle? ¿Con que
actitud venimos a presentarle nuestros sacrificios espirituales? Necesitamos
reflexionar y examinar nuestro corazón, hacer todo lo posible para que nuestro
Dios mire con agrado nuestra adoración. Recordemos que todo cristiano debe de
adorar a Dios en espíritu y en verdad, porque a tales adoradores, “el Padre
busca que le adoren.
2. No olvidemos cual
es la voluntad de Dios: 1ª Samuel 15:22; “Entonces Samuel preguntó: ¿Se
complace tanto Jehová en los holocaustos y en los
sacrificios como en que la palabra de Jehová sea obedecida? Ciertamente el
obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el
sebo de los carneros”.